Periódico El Machete, No. 203, Mayo 2010

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Ante el Fracaso Neoliberal y la Crisis Social

Un Nuevo Poder Popular

El abismo no nos detiene, el agua es más bella despeñándose.

Ricardo Flores Magón.

La caída en el crecimiento de la economía;  la  pérdida de millones de empleos; el aumento en la inseguridad; la falta de oportunidades educativas  y la creciente desigualdad política y económica son sólo algunos de los efectos atroces de un modelo de Estado y de sociedad  contradictoria que se  fue instaurando a lo largo de la era postindependentista y  pos revolucionaria del siglo XX. Hoy dicho modelo ha entrado en una crisis mortal y pone a México en una encrucijada histórica.

En la OPC-CLETA  estamos claros que estas contradicciones políticas y económicas  son debidas, fundamentalmente,   al fracaso del modelo neoliberal  y capitalista mantenido por  los gobiernos priistas, panistas y perredistas. Sin embargo, reconocemos  que la crisis  se debe también  al fracaso del  modelo de  vida de una  “sociedad moderna y colonialista”  que se basa en  el deseo de acumulación de ganancias, poder y placer a costa de relaciones de dominación de unos sobre otros y de la destrucción masiva de los ecosistemas y de la diversidad biológica.

La crisis de este modelo de dominación  atraviesa todos los campos de la vida de nuestro país: Gobiernos corruptos  sobre  poblaciones desorganizadas y apáticas;  empresarios explotadores  sobre  millones de  trabajadores sin derechos y sin conciencia de clase; hombres  machistas  sobre mujeres excluidas; universidades y maestros autoritarios sobre alumnos amordazados y sumisos, etc., etc.

La crisis mexicana, es pues,  una crisis de la totalidad  de la vida  de nuestro país.

¿Qué debemos hacer entonces para superar esta etapa de contradicciones políticas, económicas y culturales?

Desde sus orígenes el CLETA ha respondido a este cuestionamiento  con un programa mínimo: organizar y organizarnos a través de la cultura de liberación.

Esta idea  se convirtió en  un principio que guió implícitamente el trabajo de la organización durante más de 3 décadas  y  que ha estado presente en nuestras obras artísticas, nuestra propaganda y nuestro trabajo popular.

Poco a poco y  no sin contradicciones,  fue necesario hacer explicito esto, y decir que nuestra organización cultural no era un instrumento de las organizaciones políticas, sino que ella había sido y era,  en su carácter cultural de liberación, una organización política.

Esto fue reconocido y declarado a partir de 1998 en que en un Congreso del CLETA, se decidió impulsar trabajo de organización política. La primera manifestación de este acuerdo fue la participación relevante del CLETA en la huelga del CGH de la UNAM. Fue en el Congreso de Querétaro de 2007 en que le dimos nombre a este proceso con tres palabras que hoy clarifican el sentido de nuestra lucha: Organización Político Cultural- CLETA.

Sin embargo, la represión sobre el movimiento sindical, campesino y estudiantil; el fracaso en las vías  electorales y comunitaristas para transformar esta crisis del tejido social,  exigen una mayor claridad sobre el significado que tiene en la vida real,  el organizarse  político-culturalmente para la liberación.

Por todo esto y después de múltiples debates y discusiones hemos dado un paso en la clarificación  y profundización de la respuesta a la pregunta ¿qué hace y cómo luchar contra esta crisis generalizada?  Aquí formulamos parte de los resultados de esta discusión:

1.  LA INSTITUCIÓN DEL Y PARA EL PODER POPULAR.

No hay organización liberadora cuando en ella gobierna el espontaneísmo o el academicismo. No hay  organización revolucionaria cuando se instituye  el asistencialismo o la manipulación política. No hay organización popular cuando se instituye el individualismo ególatra o el comunitarismo  autoritario.

Una organización  cuando es política y cuando es de liberación es una comunidad de individuos que instituyen y cumplen principios, estructura y estrategia democráticos y liberadores. Sin estos momentos difícilmente se puede hacer factible una transformación local ni mucho menos nacional de largo alcance.

Es por esto que para nosotros se requieren  organizaciones político-culturales que sean  comunidades de actores y sujetos  que con  conciencia y autoconciencia (dadas por el trabajo y la educación cultural)  logran  instituir un modo de vida donde se superen los vicios de dominación que imperan en la sociedad moderna.

Para nosotros una institución de lucha social es aquella comunidad organizada que ejerce crítica y autocríticamente un poder popular comunitario (democracia participativa) y un poder popular representativo (democracia representativa).  Creemos que es necesario superar teórica y prácticamente el dilema que pone al poder popular como únicamente participativo  y aquel que lo pone como únicamente representativo.  Lo importante para nosotros es que la comunidad debe gestar sus formas de gobierno (momento representativo), pero unido necesariamente a un momento participativo y creativo de todos los que conforman dicha comunidad.

2. HORIZONTE DE LIBERACIÓN.

La OPC-CLETA lucha por y construye una población organizada, consciente, es decir, crítica y autocrítica, permanentemente creativa, practicante de un poder popular participativo y representativo  en todos los ámbitos culturales, así en la esfera pública como en la privada, de una pedagogía liberadora, de una comunicación funcional y democrática, de una economía y una ecología creativas y responsables, de una cultura y una erótica profundas  e igualitarias; buscamos reivindicar, entonces, el ejercicio del poder popular comunitario, materializado necesariamente en las  micro (comunidades)  y macro instituciones (el Estado, en tanto órgano administrativo) que respondan cabalmente a los principios de liberación  imprescindibles para el desarrollo de todos los miembros de una comunidad política y, en general, de la especie humana.

A esta visión nos referimos cuando decimos que luchamos por un socialismo, en un primer momento nacional (no nacionalista) auto-consciente y, en segundo, hacia un bloque socialista latinoamericano y  mundial, no organizado por la hegemonía y el caos del mercado, sino vehiculado por instituciones administrativas fundamentadas  y dialogadas en los valores de un hombre nuevo.

Frente a este panorama, nuestra estrategia de lucha es la de la lucha cultural concientizante hacia un poder popular que  entendemos no sólo como la agrupación de fuerzas populares que apunten hacia la toma del control del Estado (momento que, por lo demás, será en algún punto insoslayable), sino sobre todo como la generación-autoreconocimiento de actores políticos en cada una de las esferas culturales: una organización artística, educativa o periodística,  por ejemplo, aunque no luche directamente por la recuperación de un Estado nacional, pero sí presente un funcionamiento interno basado en el “mandar obedeciendo” zapatista, es, sin duda alguna, una institución de poder popular.

Para nosotros este horizonte de liberación  exige el trabajo cotidiano y permanente de los siguientes frentes de lucha complementarios:

A) Transformación y/o recuperación de instituciones:

Es necesario construir una red de trabajo entre organizaciones e instituciones de lucha ya formadas a fin de elaborar un proyecto común para la recuperación de  instituciones  y empresas estatales. Las exigencias dirigidas al Estado necesitan convertirse en  programas de transformación  de dichas instituciones (como el IMSS, la SEP, la UNAM, etc.).  Este frente, sin duda alguna, debe estar indisolublemente ligado a una estructura democrática, sin la cual carece de todo sentido: en efecto, cualquier “política de alianzas” para la toma de una institución  que no esté ligada a un proceso de institucionalización interna (con sus respectivos postulados de horizontes de liberación, principios, estructura, estrategias y tácticas de lucha) corre el riesgo de volverse  un frente  inmediatista, carente de un programa factible de transformación nacional y fácilmente corruptible.

B) Ser Instituciones  del  y para el poder popular:

Se refiere a la estructura interna necesaria que haga factible la transformación cotidiana e histórica de la vida social. Si bien, como lo hemos dicho, nuestra estrategia de lucha se enfoca en el ámbito cultural, no por ello ignoramos la necesidad material —inmediata, sí, pero también de largo plazo— de instituirnos autogestionariamente; en ese sentido, visualizamos a la Organización Político Cultural CLETA como la síntesis de dos  luchas: la  pedagógica y la autogestiva en cada uno de las áreas de la cultura popular.

¿Qué significa esto? Que la OPC-CLETA  asume la responsabilidad  de la formación y organización de cuadros conscientes que, desde sus distintos ámbitos de acción cultural (teatro, periodismo, medicina, psicología, artes, etc.) ejerzan el poder popular comunitario (en el sentido anteriormente acotado), y al mismo tiempo  la generación de opciones de vida económica (servicios, cooperativas, foros, etc.) para la comunidad.

Para nosotros es claro, que sólo a partir de esta consolidación e institucionalización internas (de formación y alternativa laboral),  podremos irnos configurando como una Institución de lucha nacional e internacional  que al lado de otras fuerzas, pueda luchar con la claridad, la coherencia y la fuerza necesarias para recuperar hegemónicamente el Estado mexicano (frente A), recuperación que, por un lado, deberá trascenderse a sí misma, salir de su primer (aunque, a nuestro parecer, ineluctable) momentos nacionales, a fin de encaminarse a la lucha latinoamericana y mundial.

Ahora bien tenemos muy claro, que la transformación del estado y la institucionalización de la lucha, carece de todo sustento, y aun corren alto riesgo histórico de caer en vanguardismos políticos o, peor aún, en dictaduras de burocracias, si no se apoya en:

C) La generación de  nuevas instituciones y formas del poder popular:

Dicho frente  se refiere a la identificación y agrupación de actores políticos de la sociedad actual, desorganizada  y con necesidades y reinvidicaciones distintas (jóvenes, campesinos, burócratas, amas de casa, homosexuales,  etc.), con vistas a su concientización y auto-organización en comunidades de lucha.  Estos sectores  organizados  (frente C) será el germen de una nueva  sociedad y comunidades socialistas que, al llevar a la práctica un poder popular en sus micro instituciones, estará intrínseca y conscientemente ligada a una transformación de macro-instituciones estatales (que vayan superando el carácter heterónomo del estado y la sociedad). Juntos, las nuevas micro y macro instituciones y comunidades del poder popular, podrán concentrar fuerzas para una  lucha de liberación mundial.

Con la formulación de estos frentes de  lucha, la OPC-CLETA no busca dar un esquema universal y absoluto, sino la respuesta que hoy daremos desde nuestra lucha a todos aquellos que nos pregunten qué pueden hacer para transformar  la terrible situación que vive nuestro pueblo. El carácter abierto es también una invitación a  dialogar estas consideraciones  con otras voces y organizaciones fraternas.

Con esta visión esperamos  que el llamado ambiguo a la organización popular, pueda ahora ser  explícitamente  y estratégicamente el llamado permanente a la lucha por  la consolidación, transformación y generación de instituciones del y para el  poder popular.

Abrimos nuestras puertas para aquellos individuos y colectivos que decidan ser parte de la construcción de estos frentes,  incorporándose a la  comunidad de la OPC-CLETA  y sus  instituciones periodísticas, pedagógicas y artísticas.

Editorial.

Nuevamente a Machetear

En la actualidad se habla de la necesidad que hay de experimentar nuevas formas de hacer política a través de la cultura. Muchas de estas formas que se plantean son las que CLETA ha implementado desde su fundación en 1973,  concretándose en 1982, cuando con principios claros, una estructura bien definida y una táctica y estrategia (acordadas en los llamamos Congresos Educativos), nos lanzamos a la aventura de construir una organización nacional (ver periódico El Chido # s  56 al 59 de septiembre de 1982 a febrero de 1993. También folleto ¿Qué es CLETA? Editado como resultado de esos Congresos y reeditado en 1994).

Esto permitió construir una organización nacional que fue golpeada con el surgimiento del “cuahutemismo” en 1988, que derivó en la formación del PRD y con la represión directa gubernamental que tuvo su punto máximo en enero de 1996 con la destrucción de la Casa del Lago y el asesinato del cleto Joel Ramírez “El Chuco”.

El gobierno estaba muy dolido, entre otras razones por la derrota que les infringimos al impedir sus planes de privatización de la primera sección del bosque de Chapultepec. Por ello nos tiraron a matar con la consigna de destruir la organización. Los cletos nos replegamos con línea de resistir, había que defender la organización tomando medidas importantes como la que asumimos en el Congreso de 1998 en que abiertamente decidimos realizar trabajo de organización política, apareciendo como tal en el CGH durante la huelga de la UNAM , la lucha de los campesinos de Atenco en contra de la construcción del aeropuerto, entre otras acciones.

Durante la primera década del siglo XXI,  (como en otros momentos de su historia), el CLETA tuvo también retos internos relacionados con los modos de ejercer nuevas formas de ser y hacer política. En los primeros años de dicho siglo,  la estrategia política del CLETA se le denominaba “Proyecto Político Cultural (PPC)”, sin embargo la falta de formación y  discusión, el desbalance entre teoría y práctica, democracia y  liderazgo, impedía que  dicho proyecto se  consolidará en una comunidad política que integrara los nuevos proyectos (como el Machetearte, APIA, la ECP , etc). Largas discusiones y pre-congresos, coloquios de historia y asambleas; la  salida y llegada de compañeros valiosos  y una resignifación de la militancia hicieron que en el congreso de 2007,  reconociéramos explícitamente que la política no era un proyecto más, sino que la organización misma  con sus nuevos proyectos y áreas de trabajo, había sido y debía ser una Organización Político Cultural.

En toda esta historia el accionar político de CLETA siempre ha ido acompañado de sus medios periodísticos. Desde el primer número del periódico C.L.E.T.A. que se publicó el 28 de octubre de 1973 se refleja esta manera de hacer política. En su portada se leen tres artículos: “Una Necesidad: el Teatro de Urgencia”, “Entrevista con Gloria Contreras” y el artículo principal “ La Colonia Rubén Jaramillo, Historia de Una Colonia”. Este C.L.E.T.A. dio paso en mayo del 77 al periódico CLETA DF y el 23 de septiembre de 1979 a El Chido, que inició como un boletín y que su cabeza de portada fue “Miguel Hidalgo Condenado a Muerte. En él deja testimonio del acto de independencia que el CLETA organizó la noche del 15 de septiembre de ese año en el Foro Abierto de la Casa del Lago, en Chapultepec.

El Chido se mantuvo durante diez años, dejando su estructura a El Machete que ante la disolución del llamado Partido Comunista Mexicano quedó a la deriva. Y no fue casual su publicación: lo lanzamos en septiembre de 1989, pocos días después de la caída del Muro de Berlín cuando los pregoneros capitalistas gritaban felices la “muerte del socialismo”. Retomar El Machete fue una acción política clara al reivindicar los símbolos de la hoz y el martillo que los trabajadores culturales de los años 20 del siglo pasado habían plasmado en su cabeza. Y estamos hablando de Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y Tina Modotti, entre otros.

Desde su inicio tratamos de que El Machete fuera una tribuna de varias organizaciones políticas radicales. No lo logramos. En la medida que el trabajo avanzaba distintas formas de trabajo se enfrentaban y teníamos que volver a empezar. Sin embargo, no fue en vano ese esfuerzo pues mantenerlo sirvió para alimentar proyectos como Machetearte, que nace al calor de la resolución del congreso de CLETA de 1988 de hacer trabajo político y El Zenzontle, cuyo equipo original aprendió en EL Machete para de manera respetuosa y responsable retirarse para empujar un proyecto periodístico de su organización.

En  la última etapa de reconstrucción del CLETA y la transformación hacia la OPC-CLETA  el Machete fue retomado por varios equipos de trabajo que hicieron loables esfuerzos por  impulsar y mantener  el periódico ante importantes coyunturas que se vivían. Hoy queremos superar la falta de constancia, con la emergencia de este número en que ratificamos que El Machete, en tanto órgano de opinión de la OPC-CLETA , sea un motor que coadyuve en la  consolidación, generación y transformación de instituciones y movimientos de lucha y de poder popular, en el ámbito urbano y rural, a nivel nacional e internacional. La crisis casi total de nuestro país, y la historia de una independencia y revolución inconclusas lo ameritan.

Por lo pronto nos hemos puesto el objetivo de que su periodicidad sea mensual, que sirva como trinchera de difusión, formación y  discusión, de crítica y autocrítica, y  sobre todo, que brinde herramientas teórico-prácticas para la organización  de nuevos  actores y movimientos sociales.

Esperamos contar con tu apoyo para lograrlo.

Movimiento, Organización e Institución Social

Por Melchor López

Hitler y Stalin construyeron dos estructuras de poder emblemáticas a partir de la institución de movimientos sociales. Tuvieron poder internacional. De Stalin podemos sentir/recorrer el totalitarismo de su época en el libro/reportaje de Ryszard Kapuscinski, El impero (Ed. Anagrama). El mundo hitleriano es narrado por Marlis Steinert en su biografía Hitler y el universo hitleriano (Ed. Vergara).

En ambos se hace gala, después de décadas y de diversos procesos, de cómo la institución se pone en práctica en dimensiones sociopolíticas, económicas y culturales; y que, paradójicamente, mata todo tipo de movimiento y organización social. Pero, contradictoriamente, de allí nacen nuevos movimientos disruptivos/revolucionarios.

¿Qué es un movimiento social?

Una definición sencilla: Es una acción colectiva que busca el cambio social. Pero entre acción colectiva y cambio social se necesita tiempo y disposición así como las condiciones de las fuerzas productivas y los movimientos progresivos; además de la vida cotidiana, en la calle, de las expresiones colectivas y de su historia. Barrington Moore en La injustica: bases sociales de la obediencia y la rebelión, (Ed. IIS/UNAM), pone/analiza  el contexto que permea a un movimiento social: disturbio, paz, soborno, división de trabajo, autoridad, legitimidad, soborno, miedo, injusticia.

Para Francesco Alberoni, en Movimiento e institución, (Ed. Nacional), el movimientos social “es siempre portador de proyecto, es decir, ya contiene en sí mismo, potencialmente, la institución. La institución es el destino del movimiento pero lo es en cuanto producto de la derrota del movimiento”.

En el análisis de lo que sucede entre la acción colectiva y el cambio social, hay que partir de la premisa: “La realidad abunda en combinaciones”, cita Antonio Gramsci en sus Escritos Políticos (Versión en línea).

Alberto Melluci (revista Estudios Políticos, FCPyS/UNAM/oct/1985) dice que: “Los movimientos sociales pueden ser distinguidos en: 1) movimientos reivindicativos, 2) movimientos políticos, 3) movimientos de clase.

“Un movimiento reivindicativo se sitúa en el nivel de la organización social y lucha contra el poder que garantiza las normas y los roles; tiende a una redistribución de los recursos y a una reestructuración de los roles”. Sale de los causes y “procedimientos institucionalizados”. En tanto, “un movimiento político actúa para transformar los canales de la participación política o para desplazar las relaciones de fuerza en los procesos decisionales”. Rompe reglas de juego y “los límites institucionales del sistema”. Y un movimiento de clase es “dirigido contra un adversario, para la apropiación, el control y la orientación de los medios de producción social”.

Esta distinción marca diferentes condiciones y tiempos para su desarrollo, pero si no se consolida como organización, el movimiento puede cumplir sus objetivos, pero no instituirse; porque la realidad es abrumadora, cambiante, arrebatadora, combinatoria. Explica Gramsci: “Ocurre casi siempre que un movimiento espontáneo de las clases subalternas coincide con un movimiento reaccionario de la derecha de la clase dominante, y ambos por motivos concomitantes: por ejemplo, una crisis económica determina descontentos en las clases subalternas y movimientos espontáneos de masas, por una parte, y, por otra, determina complots de los grupos reaccionarios, que se aprovechan de la debilitación objetiva del gobierno; para intentar golpes de estado”.

En México, los caminos y el grado de organización y conciencia política de los movimientos son variables. “Pueden aparecer como expresiones puntuales y espontáneas, sin ninguna estructura orgánica, y morir después de un breve periodo de vida en el que alcanzan altos niveles de movilización o, por el contrario, se convierten en manifestaciones efímeras de inquietudes sociales”, explica Juan Manuel Ramírez Saíz en Los movimientos sociales urbanos en México. (Ed. UAM). Agrega: “Algunos de estos movimientos logran transformarse en organizaciones estables, otros se radicalizan políticamente y con frecuencia terminan aislados o aplastados por el Estado. Finalmente, existen aquellos que, además de estructurarse internamente, establecen nexos con otros movimientos e incluso con otro tipo de luchas”.

La realidad rompe teorías. En este sentido, el movimiento social, puede cambiar a una estructura y, por tanto, es una organización; y cambian sus ritmos, objetivos, tiempos, normas, roles, reglas. Su vida interior se transforma. Después, la organización se puede consolidar en institución.

¿Qué es una organización social?

Es un grupo de personas que ya tienen una estructura con objetivos, jerarquías, tareas e interacciones establecidas para lograr sus objetivos con reglas y normas para su funcionamiento. Una organización es un equipo de futbol llanero o una federación política internacional con interacción por internet.

De la organización que se desata en internet, Michael Hardt y Antonio Negri en su libro Multitud (Ed. Debate) afirman que: “La lucha en red… sus valores primordiales son la creatividad, la comunicación y la cooperación auto-organizada. Este nuevo tipo de fuerza resiste y ataca al enemigo como siempre han hecho las fuerzas militares, pero el enfoque es cada vez mas interno: producir nuevas subjetividades y nuevas formas expansivas de vida dentro de la propia organización. Ya no se asume una base formada por el “pueblo”, ni tomar el poder del Estado soberano constituye ya el objetivo”.

¿Todo movimiento tiende a la organización y después a la institucionalización?

Es posible esa lógica. Pero la realidad puede, de un trazo, romper/tumbar dicha línea. “Los momentos de lucha y resistencia emergen de forma imprevista e impredecible desde abajo”, recuerdan Hardt y Negri. Para E. J. Hobsbawn, “en su mayoría, las grandes revoluciones que ha habido y que han triunfado comenzaron como improvisaciones, mas que como resultado de un plan”.

El plan es vital para la organización. En Gramsci la organización social es lo que él refiere como un “movimiento consciente determinado por un plano trazado previamente con todo detalle”. En México, la lucha por parte de campesinos de San Salvador Atenco, es una organización que se consolidó a partir de una movilización. La lucha de esta organización está frente a un objetivo actual, directo y legal: sacar de la cárcel a sus presos políticos. No hay que olvidar que en movimiento social hay igualdad de manifestaciones, objetivos, tiempos y espacios y no hay jerarquía ni se acepta el líder inmediatamente. El linchamiento es un evento que irrumpen como movimiento espontáneo: luce su poder de convocatoria sin acatar mandato.

En un movimiento espontáneo, subraya Gramsci, no hay control, “no han llegado a la consciencia de la clase para sí y por ello no sospechan siquiera que su historia pueda tener importancia alguna, ni que tenga ningún valor dejar de ella restos documentales”. Melluci, al referirse al movimiento, analiza que: “Un movimiento de clase jamás se presenta en estado puro, porque la acción colectiva se sitúa siempre en el espacio y en el tiempo de una sociedad concreta”.

La transformación de movimiento a organización social tiene matices dependiendo la época histórica. En la revolución cubana la gestación, desarrollo y toma de poder popular en Cuba se desarrolló en ámbitos policéntricos con una camada de líderes que inician el movimiento y sólo unos se instituyen en la estructura de gobierno y del poder político. Este retrato cubano lo hace Paco Ignacio Taibo II en Ernesto Guevara también conocido como el Che, (Ed. Planeta),

¿Qué es una institución social?

La formación de una multitud o las agitaciones sociales constituyen la manifestación específica de una institución. Si queremos determinar luego porque adopta una forma y allí de otra, es necesario considerar las específicas relaciones sociales de la institución de que se trate, los precedentes culturales, los sujetos del proceso, su número, etc., agregando sucesivamente las determinantes”, explica Alberoni. Y matiza que la institución surge del movimiento. Para B. Moore “es preciso distinguir entre los sujetos que inician el movimiento y los que se benefician decisivamente del estado revolucionario. Estos dos grupos no coinciden en absoluto”.

La estructura, el sistema y la institución son sucesos/conceptos que se desprenden del proceso a partir del movimiento y la organización social. No se llega a la institución de manera continua/inmediata. Una estructura implica recursos y atribuciones con sentido/dirección específica; y el sistema debe tener recursos para ser instrumentados por la institución. Además, la institución tiende a dimensiones jurídicas.

Si hacemos un esquema quedaría así:

  • Movimiento social
  • Movimiento social
  • Organización social
  • Organización social
  • Institución social
  • Estructura social
  • Sistema social
  • Institución social

En la primera columna la organización social es fundamental para acercarse a la institución. En la segunda se agrega le estructura y sistema social como preámbulo de la institución. Pero, arremete Michel Foucault en El poder psiquiátrico (Ed. FCE), lo importante “no son las regularidades institucionales sino, las disposiciones de poder, las redes, la corrientes, los relevos, los puntos de apoyo, las diferencias de potencial que caracterizan a una forma de poder y que son, precisamente constitutivos a la vez de individuo y la colectividad”.

Dialéctica de la Solidaridad

Por Alberto Híjar.

Cuando los movimientos populares están activos con acciones espectaculares sea por los pequeños triunfos o por su resistencia a la represión, las solidaridades trabajan para difundir y animar la lucha. Pero cuando se prolonga la negociación, el triunfo se aleja y los trámites parecen no tener fin, la solidaridad disminuye. Entonces, las dirigencias se encapsulan y abandonan la autocomplacencia triunfalista para deprimirse ante la aterradora exigencia del largo plazo probablemente inútil.

Romper este remanso pantanoso es obligación de quienes asumen la solidaridad más allá del divertimiento pasajero para contribuir a triunfar sobre el Estado y sus recursos represivos. De aquí la necesidad de aclarar líneas de acción para el largo plazo, ese que consolida organizaciones o las reduce a dirigencias burocratizadas y a militantes autómatas. Frente a esto, las solidaridades se mueven con flojera y hastío, por obligación. La inutilidad de la lucha prevalece a pesar de que el Estado, sus caciques y sus oficinas de trámites hacen su trabajo represivo y favorecen la impunidad de los culpables y la protección de sus privilegios.

  1. La agitación y propaganda es necesaria entonces y siempre así, articulada para el largo plazo, en campaña permanente y no en grito del día. Hemos visto movimientos coreando peligrosas consignas triunfalistas como “Ulises ya cayó” cuando el sátrapa oaxaqueño enfrentaba a la poderosa Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca. A la larga, Ulises Ruiz apoyado por el experimentado PRI y los otros partiduchos negociadores y oportunistas con el PAN como partido de Estado, han acompañado hasta su fin al gobierno impune de Ruiz en Oaxaca. No es el único caso donde las tumultuosas movilizaciones resultaron insuficientes. De aquí la urgencia de líneas estratégicas del Plan Nacional de Lucha siempre pospuesto. La propaganda ha de incidir en la lucha contra el Estado y por una nación plena donde la representación no se enajene a instituciones espurias y caducas imposibles de rescatar con reformas políticas legalistas y estatólatras acordes con las cúpulas de privilegiados hostiles a la democracia directa, popular, plena.
  1. Fundar instituciones para esta democracia de a de veras exige consolidar las escuelas de cuadros, los talleres comunitarios, los órganos de expresión colectiva. Ahí se aprenden a organizar y se reproducen las dirigencias para evitar los cacicazgos así sean de izquierda.
  1. Articular la propaganda libertaria y las negociaciones con el Estado sobre la base de combatir la impunidad oficial y caciquil y el reparto de privilegios electoreros, conduce al encuentro con proyectos productivos. Las cooperativas no liquidan la propiedad privada pero la colectivizan y enseñan autogestión opuesta a las ganancias a toda costa.
  1. Vincular, articular y fusionar en la lucha popular, vieja consigna del Taller de Arte e Ideología, es una línea estratégica para consolidar la resistencia al descubrir a las organizaciones compañeras dispuestas a seguir adelante sin parar. De aquí la articulación de luchas diversas que pueden llegar a la fusión, esa que intentan coordinadoras y frentes que no prosperan porque no cuentan con recursos de trabajo constante. Centralizar el mando con consejos realmente representativos es la garantía del trabajo de comisiones obligadas a informar periódicamente de sus actividades.
  1. La riqueza de los usos y costumbres de las redes sociales electrónicas, de la gráfica libertaria desentendida del mainstream cultural, son un recurso de agitación y propaganda de alto poder por su arraigo popular basado en la rica imaginación de los artistas activistas en acción organizada y constante. La raíz anarquista antipartido y antiestatal se aviene con los proyectos populares autogestivos, los anima, les da sentido agitatorio y les descubre espacios de interlocución insospechados por quienes no tienen la capacidad innovadora de los activistas gráficos y pictóricos, en especial. Otras solidaridades son menos espectaculares.
  1. Usos y costumbres exigen crítica y autocrítica. Contra la solidaridad como promoción del reventón y el desmadre, la que da el ejemplo de puntualidad, cumplimiento y registro de lo que se va haciendo y lo que va faltando, de los errores y los retrasos, contribuye a la emulación compañera para aprender y enseñar con el ejemplo colectivo. Esto organiza. Los mejores aportes materiales pueden no pasar de ahí sin el correlato del buen ejemplo.
  1. Contra fundamentalismos autoritarios nada mejor que la historificación como fundamento para discutir lo que conviene. Cuando dicen las comunidades que no tienen historia, hay que descubrirles las fotos familiares, los diarios, los libros de actas, para articularlos a la historia regional y la historia nacional.  Los mapas son un importante recurso para explicar los poderes territoriales y hacer ver la pertenencia al mundo.

Se trata en fin, de no dejarse vencer por las apariencias desesperantes e indignantes. Se trata de impedir la fatiga de las solidaridades y el encapsulamiento triste de las dirigencias.

37 Años del CLETA en la Casa del Lago

El 1º de mayo de 1973 se realizó en México el primer acto proletario, abierto y masivo, que le ganó la partida a las huestes golpeadoras del charro Fidel Velázquez. Durante décadas, esa alimaña monopolizó con marchas de acarreados la celebración del Día Internacional de los trabajadores reprimiendo a quien osara hacer actividades abiertas.

En 1973, los trabajadores del STEUNAM (ahora STUNAM) y el Frente Sindical Independiente (FSI) le propusieron al CLETA realizar el acto del 1º de mayo en el Foro Abierto de la Casa del Lago la conmemoración obrera. Sin pensarlo mucho el CLETA aceptó y la reacción de las autoridades de la UNAM, encabezadas por el rector Guillermo Soberón puso candados en el acceso principal.

Los trabajadores del teatro del CLETA junto con los sindicatos independientes, rompimos las cadenas y con una participación masiva se realizó esa actividad. Desde esa fecha las autoridades trataron de expulsarnos de La Casa del Lago y el CLETA enfrento la represión venciendo a las autoridades represoras.

Son muchas las historias que podemos contar pero baste recordar que desde allí, con 11 años y medio del “Plantón de la Dignidad y la Resistencia” se frenó la privatización de la primera sección del Bosque de Chapultepec y la intención gubernamental de cercenarle la Casa del Lago a la UNAM, para entender lo que significa el conmemorar 37 años del CLETA en la Casa del Lago.

Y no faltará quién pregunte ¿Pues no que las autoridades destruyeron el Foro Abierto? Si, fue el 12 de enero de 1996 cuando se anunció que allí funcionaría el Primer “Aguascalientes” zapatista del DF y para que quedará clara la envergadura de la represión que se desataría, días después asesinaron al cleto Joel Ramírez “El Chuco”.

Pero no se abandonó la lucha, salimos al exilio y se les advirtió a las autoridades que los cletos se replegarían a sus escuelas. Así sucedió reapareciendo políticamente en la huelga del CGH. Meses después de la entrada de la Policía Federal Preventiva a la UNAM, los cletos volvieron a tomar el espacio obligando a las autoridades a firmar un acuerdo que reconocía el derecho histórico del CLETA.

Aunque nunca se dejó de laborar pues durante 5 años se estuvo en el exilio, en la Casa del Lago… afuerita, el 12 de enero de 2001 los cletos regresaron al espacio, presentándose en dicho lugar los domingos, manteniendo viva la historia de un espacio político-cultural que ha sido semillero de miles de luchadores de izquierda.

El regreso, adentrito, fue al grito de “la única lucha es la que se abandona” y quien quiera ver a los cletos allí los encuentra, todos los domingos, ya sea con presentaciones Y/o con mesas de información.

37 años. Se dice fácil pero desgraciadamente pocas organizaciones de izquierda tienen constancia y congruencia.

CLETA y el Foro Social Mundial

El Foro Social Mundial nació hace 10 años en Brasil. En México se formó hasta enero de 2008 sin embargo, antes de esa fecha siempre había mexicanos que se presentaron en las actividades del Foro, muchos de ellos diciéndose representantes del las organizaciones sociales mexicanas.

En 2007, como una acción político-cultural el CLETA decidió impulsar el FSM México. El trabajo lo hicieron dos fundadores del CLETA: el doctor Leo Gabriel y Enrique Cisneros.

A pesar de la oposición de algunos de los que decían representar a la izquierda mexicana, el evento del 2008 fue un éxito, contando con el apoyo decidido de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, vía su director de Difusión Cultural Oscar González. También hay que destacar el trabajo de Eduardo Correa y todo un equipo de jóvenes que se la rifaron con la talacha.

En 2008 a CLETA nos tocó asumir la responsabilidad de las actividades culturales. Después vino el regateo interno para ver quien viajaba, quién podía hablar a nombre del foro…. lo de siempre, pues.

Como es la costumbre de CLETA nos hicimos a un ladito.

Se supone que el Foro debe de ser de las organizaciones sociales, sin funcionarios ni prominentes representantes de los partidos políticos. En las actividades que se están realizando en el Foro Temático de principios de mayo no es así. También la dirección del Foro México está hegemonizada por ONG`s, varias organizaciones sociales solo llegan a la hora de la chamba. Pero lo importante es que ya hay un Foro Social México.

Respetuosos de las personas que están trabajando y que ahora tienen la responsabilidad, los cletos acordamos que en este foro temático nuestro trabajo sería desde la base; por ello no participamos de la comisión de cultura y retomamos la propuesta de organizar asambleas populares “a lo cleta”, como lo hicimos durante décadas en el Foro Abierto de la Casa del Lago.

Los cletos tendremos una lona, “Carpa Abierta” que será enriquecida con colegas trabajadores del arte de otras latitudes.

Lo que sigue en un recuadro junto a la nota anterior del FSM

En la Construcción del Poder Popular

El Arte como Sensibilizador y Organizador

El arte no solo juega un papel de concientización y/o agitación. Los artistas (trabajadores del arte) deben de ser elementos de organización que aporten alternativas. El objetivo de la “Carpa Abierta” es sensibilizar a los asistentes para que manifiesten sus puntos de vista respecto a la situación actual, proponiendo desde el arte y la organización popular, “otras salidas a la crisis global”.

Programa del CLETA en el FSM-Temático

Busca en el Zócalo la “Carpa Abierta”

Domingo 2 de mayo.-

12 a 12:10 hrs.- Convite informativo invitando a la gente a las actividades de este espacio.

12: 15 a 13 horas.- Canto Chicano con Rosa Martha Zárate.

13:00 a 15 horas.- Asamblea popular sobre cultura y sociedades pluriculturales.

15 a 16 hrs.- Presentación artística del “clown” Enano Duende de Portugal (Acto protocolario formal de finalización del Convenio entre APIA y la delegación cultural de la Unión Europea).

16 a 18 hrs.- Asamblea popular sobre democracia y derechos humanos.

Lunes 3 de mayo.-

10 a 10:15 hrs.- Convite.

10:15 a 11 hrs.- Presentación artística del cantante y actor Julián Rodríguez de Colombia.

11 a 13 hrs.- Asamblea popular sobre el tema “salvando al planeta y edificando otro sistema de vida para la humanidad”

13 a 14 horas.- Presentación artística de la OPC-CLETA de México.

14 a 15 horas.- Receso.

15 a 17 horas.- Asamblea popular sobre el tema: “economía sustentada en valores vitales”

17 a 18 horas.- Presentación artística de Teatro de Títeres Candelilla de Chile.

Martes 4 de mayo.-

10 a 10:15 hrs.- Convite en el Zócalo.

10:15 a 11 hrs.- Presentación artística de “Estrella” con Carlos María Escappatura de Argentina.

11 a 13 hrs.- Asamblea popular sobre el tema: edificando una sociedad incluyente basada en los derechos sociales antes que en las ganancias.

13 a 14 horas.- Presentación artística de Venezuela

14 a 15 hrs.- Receso.

15 a 16 horas.- Presentación artística de todo el elenco internacional.

16 a 18 hrs.- Asamblea Popular plenaria para la presentación y aprobación final de resolutivos.

Además, los 6 invitados internacionales y 6 grupos de la OPC-CLETA harán trabajo de animación en diversas carpas y realzarán 10 presentaciones de propaganda en estaciones del Metro Pino Suárez, Hidalgo, Centro Médico, San Lázaro y Balderas. También habrá participación artística del FSM-México en el contingente de la OPC-CLETA en la marcha del 1º de mayo.



JORNADA DE CURSOS, TALLERES Y SERVICIOS

PRIMAVERA 2010

De la Escuela de Cultura Popular.

(iniciamos el 15 de mayo)

Cursos y talleres:

  • Introducción a la Praxis Político-Cultural, Sáb. de 10:00 a 14:00.
  • Seminario en Autogestión Popular, Dom. de 12:00 a 16:00.
  • Taller de Formación Teatral, Sáb. 11:00 a 13:00.
  • Diseño Editorial, Sáb. de 16:00 a 19:00.
  • Taller de Cine Militante, Vier. de 17:00 a 20:00.
  • Taller de Guitarra (I y II), Sáb. a las 13:00  (niv.I) a las 14:00 (niv. II).
  • Materialismo e Historia para Principiantes,  Sáb. de 11:00 a 13:00 (niv. I) y de 13:00 a 15:00  (Niv II).
  • Taller de Electricidad Casera, Sáb. de 17:00 a 19:00.
  • Curso Básico de Náhuatl, Mar de 18:00 a 19:00.
  • Curso Básico de Inglés, Lun.,,Miér. y Vier. de 11:00 a 12:00.
  • Curso Básico de Francés. Sáb de 12:00 a 14:00.

Servicios:

  • Comedor Popular, de Lun.a Sáb.  de 1-4pm.
  • Cine  Debate, Peña Artística y Conferencias,  todos los Sáb. de 7-9pm.
  • Servicios Psicológicos Integrales, de Lun. a Vier. de 10-2pm, y Lun, Mier y Vier de 3-7pm.
  • Servicios Dentales: previa cita.
  • Asamblea Popular en el Foro Abierto de Casa Lago. Dom. 2-3pm (c-15 día)
  • Proyecto de Huerto. Previa cita.
  • Biblioteca: de Lun. a Sáb. de 1-4pm.

Únete a este proyecto de educación para la transformación de nuestro país (manda tu reseña y propuesta de trabajo)

Mayores Informes e Inscripciones:

En la Escuela de Cultura Popular, ubicada en Héctor Berlioz No. 156 casi esquina eje central. Col Ex-Hipódromo de Peralvillo.  Trolebús Estación Chopin, Metro: Tlatelolco.

Al teléfono: 57 82 40 90. Correo electrónico: esculturapopular@yahoo.com.mx

Página WEB: www.opcescuela.org

4 de respuestaspara “Periódico El Machete, No. 203, Mayo 2010”

  1. Yahuka dice:

    Camaradas, diganme como puedo obtener el periódico “El machete”, o como me puedo suscribirme a el.
    Vivo en San Cristóbal de las Casas, Chiapas.

  2. Yahuka dice:

    Camaradas, diganme como puedo obtener el periódico “El machete”, o como me puedo suscribirme a el.
    Vivo en San Cristóbal de las Casas, Chiapas.

  3. jose valdez baltazar dice:

    vendo el periodico de 1937

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