Machete no.205. Julio de 2010

Portada

La Democracia Electorera Una Cáscara Vacía

Por la ECP de la OPC-CLETA

Si no hay comida cuando se tiene hambre,

si no hay medicamentos cuando se está enfermo,

si hay ignorancia y no se respetan los derechos elementales de las personas,

la democracia es una cáscara vacía,

aunque los ciudadanos voten y tengan parlamento.

Nelson Mandela, Ushuaia, julio de 1998

A partir del pasado 4 de julio y hasta el mes de noviembre de este año se realizarán elecciones en 15 Estados de la República Mexicana, en los que unos cuantos partidos políticos disputarán 10 gubernaturas, 451 diputaciones locales y 1481 municipios.

Las elecciones del 4 de julio representaron, antes que nada, un enorme gasto de recursos públicos, provenientes de los impuestos que todos los mexicanos pagan consciente o inconscientemente: el Consejo General del Instituto Federal Electoral (IFE) decidió en febrero pasado otorgar a los partidos políticos –con registro- más de 3 mil 633 millones de pesos en fondos públicos de los cuales 2 mil 731 millones son para financiamiento, 819 millones para gastos de campaña y casi 82 millones para gastos específicos de capacitación política, investigaciones socioeconómicas y tareas editoriales, según se dice. El tope a los gastos de campaña para cada candidato a diputado se fijó en poco más de 812 mil pesos.

Dicho dinero permite la sobrevivencia de los partidos políticos, que a lo largo de los años se han quitado sus máscaras de organizaciones con principios e ideologías para mostrarse como meras empresas políticas que se enriquecen del erario, sin bases sociales, y con el único objetivo de ocupar, mantener y dirigir los espacios de poder estatal.

Fruto de esta pérdida de representatividad y de principios han sido las recientes alianzas entre partidos que en otras circunstancias se habían mostrado como contrincantes. Es el caso de la coalición entre PAN-PRD-PT-Convergencia para apoyar a Gabino Cué (expriísta de corazón) virtual triunfador de los comicios para la gubernatura de Oaxaca y contra el candidato del represor y asesino priísta Ulises Ruíz. Algo similar ocurrió con la alianza entre el PAN-PRD-PT-Convergencia por la gubernatura de Durango para intentar ganarle a sus “rivales” priístas.

En la lucha por mantener o recuperar los espacios del poder estatal, los partidos han recurrido a la llamada guerra sucia en la que se intervienen teléfonos, se abren expedientes, en suma, se abre la cloaca de los partidos en el poder. Gracias a esta “guerra” hoy podemos corroborar con inusitadas pruebas, que las televisoras y periódicos mantienen acuerdos ocultos de publicidad con los gobiernos en turno, jerarquizando los espacios de información con base a perfiles electorales negociados.

Gracias a esta “guerra mediática” han sido los mismos partidos quienes demuestran con pruebas como los gobernadores en turno usan los programas de desarrollo social y económico para hacer proselitismo electoral, como en el caso del gobierno de Peña Nieto, de Calderón, etc.

Esta corrupción de los partidos, del poder estatal y la reducción de las elecciones a una mera campaña mediática, están generalizando un “desencanto” del proceso electoral entre la población. Prueba de esto fue un sondeo realizado en meses pasados por la empresa Berumen y Asociados acerca de la percepción de los mexicanos del sistema democrático en México, que indica que el 69% se siente insatisfecho o totalmente insatisfecho con su democracia, el 56% la considera inestable o muy inestable, siendo el abuso de poder, el incumplimiento de promesas y la corrupción los principales fallos del sistema democrático.

Por si fuera poco la guerra contra el narcotráfico sigue ocasionando efectos colaterales más terribles que la misma adicción que busca detener. La violencia y corrupción del narcotráfico se han vuelto el telón de fondo de las elecciones, y la violencia militar la única respuesta. En ese sentido el pasado 4 de julio en los estados donde hubo elecciones la Secretaría de Gobernación sacó a las calles a más de 34 mil policías federales, además de miles de soldados, siguiendo la misma maniobra que las dictaduras de derecha usaran para amedrentar a su población.

Como si se tratara de una burla atroz, nuestro país celebrará su bicentenario en el contexto de unas elecciones onerosas, infiltradas y ensangrentadas por el narco, y con el único fin partidista de repartirse el botín del poder estatal. Esta es la imagen de la democracia entendida sólo como un proceso electoral, que le importa muy poco las condiciones de justicia cultural, económica y política, y que la afirma, en palabras de Nelson Mandela como “una cáscara vacía”.

Elecciones del 4 de Julio

Alianzas con el PAN y PRI Una Manera Elegante de Desaparecer al PRD

Por Enrique Cisneros Luján

Como se esperaba, después de las elecciones del 4 de julio, donde el abstencionismo fue mayor al 70%, todos se dicen ganadores: los priistas afirman que en el 2012 van directo a la presidencia pues demostraron que son la primera fuerza electoral; los panistas dicen estar felices porque recuperaron la posibilidad de seguir en el poder; Felipe Calderón afirma que con votos se derrotó a la violencia y los Chuchos, dicen que el PRD salió fortalecido hacia el 2012.

Con las alianzas con el PAN y el PRI, abandonando los principios, los infiltrados salinistas en el PRD, los Chuchos, finalmente encontraron la manera de destruir definitivamente a ese partido. De paso van poniendo piedras en el camino para bloquear cualquier proyecto que se oponga a los planes gubernamentales del bipartidismo PAN-PRI.

Los Chuchos fueron infiltrados por Carlos Salinas cuando Cuauhtémoc Cárdenas fundó el PRD. Para ello disolvió el tristemente PST que después fue conocido como el partido del ferrocarril (por el montón de siglas que tenía). En las pasadas elecciones perredistas fueron catapultados como dirigentes nacionales por instancias federales ajenas al PRD. Antes los Chuchos se consolidaron en los estados, haciendo alianzas con los gobernadores priístas o panistas, teniendo dinero y poder para comprar y corromper a correligionarios perredistas.

En las elecciones de 2006 ellos fueron los que permitieron una serie de movidas en las casillas para que el PAN pusiera hacer el fraude y se le diera el triunfo a Felipe Calderón sobre Andrés Manuel López Obrador, que era el candidato de su partido, al cual torpedearon desde adentro.

En las elecciones del 4 de julio del 2010, con el pretexto de acabar con cacicazgos priístas hicieron alianzas con el PAN; ahora pregonan que fue un acierto pues ganaron en Oaxaca, Puebla y tal vez en Sinaloa. Un día después de las elecciones, los Chuchos junto con el dirigente nacional del PAN anunciaron su intención de competir aliados en las cinco entidades que renovarán gubernatura en 2011: estado de México, Guerrero, Michoacán, Nayarit y Baja California Sur. Ortega dijo que el logro de derrotar los cacicazgoos del PRI en Sinaloa, Oaxaca y Puebla demostró que es mentira que el tricolor sea “imbatible”.

Con ese accionar lo único que están haciendo es desdibujar lo poco que queda de izquierda del PRD, para finalmente disolverlo y que el sistema electoral mexicano se torne en una lucha bipartidista como la de Estados Unidos, donde dos partidos de derecha, el Republicano y el Demócrata se alternan la presidencia para cambiar sin que nada cambie.

En términos de abstencionismo algunos datos del 4 de julio demostraron que la violencia sí inhibió el voto pues fue en Chihuahua y Tamaulipas, dos estados en donde hay presencia de cárteles, donde el abstencionismo de los registrados en el padrón llegó a 60%, más lo que no están empadronados suma por lo menos un abstencionismo del 70%. Por el estilo en la abstención están los otros 10 estados, donde ninguno llegó a una votación superior al 50%. Si repartimos estos votos entre los diversos candidatos la mayoría de los triunfadores van a ser gobernadores con una votación de entre 12 y 18 % de los electores reales. Ese es el triunfo que pregonan los diversos partidos, especialmente el PRD que de acuerdo con las alianzas debe de dejar los “huesos” políticos más jugosos a las huestes empresariales y panistas, para que le suceda lo que le aconteció en Guerrero con el actual gobernador y empresario Zeferino Torreblanca o en Chiapas con el expriísta Juan Sabines, que nomás llegaron al poder y cambiaron bandera.

¿Y Andrés Manuel López Obrador no se dará cuenta de que todos estos movimientos también pretender sumar fuerzas para sacarlo de la jugada, empezando por sus protegidos, ahora chuchistas y aliancistas, Manuel Camacho Solís y Marcelo Ebrard?

En fin, mientras ellos se reparten el botín el pueblo se cansa y organiza ideando a formas de lucha que realmente pongan en su lugar a esa bola de vivales.

atenquense

Democracia Electorera ¡No Gracias!

Democracia Participativa

Según una encuesta realizada y publicada el año pasado por la empresa Paramétrica para estimar “¿cuándo decide el votante su voto?”, se reveló que el 38% de electores (integrado mayormente por personas de los 36 a 55 años de edad y por personas de un nivel económico y educativo bajo), votan “por el partido de siempre” independientemente de las campañas, y sólo dos de cada diez deciden su voto por las propuestas de las campañas electorales. Por su parte  los jóvenes y sectores sociales con un alto nivel educativo y mejores ingresos votan por el candidato con el que se identifican mediáticamente.

Es así que en la democracia electorera, los factores que guían la decisión popular son la pobreza y el marketing político. Es por esta condición social y cultural que los partidos políticos han impulsado propuestas demagógicas contra la pobreza y expandido campañas publicitarias –en contubernio con los medios de comunicación masiva- como las únicas tácticas “democráticas” para hacerse de un curul y de un buen sueldo como gobernador, diputado o alcalde.

En un país de más de 50 millones de pobres irónicamente la democracia es asunto de unos cuantos millonarios. El economista Julio Bolvitnik aseguró recientemente en el diario la Jornada “que el creciente enriquecimiento de Carlos Slim y otros empresarios mexicanos responde a que toda la política económica está dirigida a que haya millones de pobres y persistan los monopolios”. Pero no tenemos que ser economistas para comprender que los partidos políticos en el poder y los grandes empresarios necesitan que el pueblo se mantenga alejado de la participación política activa y de las decisiones que le afectan, para poder seguir manteniendo sus privilegios en la “legalidad y la legitimidad”.

Si los romanos usaban migajas de pan y circo para mantener su imperio, hoy, los gobernantes en México usan el futbol, las campañas asistencialistas y la represión para mantener su poder.

Por todo esto en la OPC-CLETA afirmamos que “en México votar no es elegir”, ya que el IFE y la cúpula política reducen nuestra participación política al voto, haciéndonos creer que la democracia es escuchar los comerciales y discursos demagogos de los candidatos o partidos y escoger al “menos peor”.

Sin embargo, la democracia no es sinónimo de elecciones ni puede reducirse al acto efímero de rayar una boleta o sacarse una identificación. La democracia debemos comprenderla como el poder del pueblo (por su etimología: demos-pueblo, cratos poder) para decidir, de manera cada vez más consciente, lo necesario para dignificar la vida y el desarrollo pleno de un país.

No debemos olvidar que el poder que se le atribuye a cualquier estado o institución reside en el poder que el pueblo le otorga consciente o inconscientemente. Es por esto que es necesario defender una democracia donde lo más importante sea la toma de conciencia del pueblo, como el fundamento de todo poder estatal, y por lo tanto –como bien lo dice aún la constitución- con el inalienable derecho de cambiar el gobierno y la dirección del mismo.

A esto se le ha llamado “democracia participativa”, es decir, la democracia en la que todos (no sólo los representantes) dan contenido a la política, a través de asambleas populares y comunitarias; donde la organización social viene de la mano del cumplimiento de principios comunitarios, del trabajo colectivo y en su caso de la elección de representantes populares probados en su comunidad y con la misión de llevar esta voz a los diversos órganos de poder estatal.

En este sentido, la primera obligación del IFE no debería ser la de otorgar millones de pesos a partidos sin base social, o la de cuidar un voto ciudadano sin conciencia, sino la de defender y promover la democracia participativa. Pero es claro que el IFE se ha convertido en un caro instrumento –propiedad de los partidos- que sólo sirve para dar legitimidad a la farsa electoral.

Y es que la democracia participativa es vista como una amenaza política para las clases privilegiadas, porque ella implicaría que el pueblo dejará de ser una masa manipulable por la televisión y por limosnas estatales, y comenzará a ejercer su derecho a organizarse políticamente para defender a su vez a otros en materia laboral, cultural y económica. Así pues, la democracia participativa, implica necesariamente la ampliación de la democracia hacia todos los aspectos de la vida económica y cultural, comenzando por distribuir con justicia los bienes que produce nuestro país. Esto es lo que se llama “poder popular”

En la democracia electorera los ciudadanos solo tienen que “tomarse la foto” y rayar una boleta cada 3 o 6 años; en la democracia participativa y en el “poder popular” se requiere que los jóvenes, los ancianos, las mujeres, los estudiantes, etc. superen la flojera e indiferencia política, dejen de delegar su destino a unos partidos o lideres corruptos y comiencen organizada y disciplinadamente a tomar las riendas de su vecindario, de su oficina, de su fábrica, de su escuela.

He aquí el gran paso democrático que debe dar nuestro país ya que de lo contrario, vendrán nuevos candidatos, nuevos presidentes y promesas de campaña, y los trabajadores seguirán comiendo las cáscaras de la democracia electorera.

Hasta que se logre generar una participación y discusión política con hijos, hermanos, amigos, vecinos, compañeros de trabajo, habrá verdadera democracia: mientras tanto los trabajadores seguirán quejándose sin resultados de malos gobiernos y líderes corruptos. Es momento de tirar y escupir la cáscara y recuperar el fruto robado de la política participativa.

Editorial

¡Vivan las Luchas Sociales Mexicanas!

El Estado mexicano, a cien años de la revolución ha fracasado en su intento de ser social, democrático, republicano y federal. En todo caso, ha sabido distribuir entre las camarillas ya conocidas el erario público, y sostener los procesos de organización social afines a los vaivenes electorales.

Los gobernados esperan con los brazos extendidos que caigan las buenas nuevas provenientes de los especialistas en gobernar, sin embargo, los que gobiernan  han aprendido a hacer uso del aparato de Estado apoderándose de ciertos medios de coerción, como el control total del poder judicial y sus magistrados, que ya no imparten justicia, sino la  reparten de acuerdo al nivel de poder de quien se los pide.

Los “especialistas en gobernar” se apropian de la violencia física para sostenerse en el poder político: armas cada vez más perfeccionadas, armas sofisticadas que igualmente las tienen los narcotraficantes, el ejército o los paramilitares. Estos malos gobernantes también ejercen la violencia económica para que al hincar el diente sobre los contribuyentes y los asalariados, los empobrecidos no puedan levantarse en pie de lucha, sino se acostumbren a hacerse pequeños frente a la institución y al mercado de capitales.

El Estado existe porque existen clases que dominan sobre otras, que necesitan del aparato de gobierno para mantener sus capitales y poder. El Estado, como aparato que sostiene la desigualdad, no ha fallado al usar los medios de la violencia, pero sí ha fallado al intentar sostener  a “los mismos” en esas sillas de autoritarismo y al mismo tiempo hacerlos que aparezcan como “legítimos”.

Lo podemos ver en la descentralización de los poderes del narcotráfico, que emergen multiplicados después de la recaída del PRI, perdiendo con ellos el medio de control central, que tuvo sus años gloriosos en la década de los ochentas y noventas. Ahora los nuevos reyes emergen con la disposición de acaparar terreno, tal y como las grandes transnacionales les han enseñado (corre el ejemplo de las petroleras mundiales); se disputan la riqueza de recursos y toda la bondad trabajada por los que no tienen otra cosa que vender más que su fuerza de trabajo. Todos los que buscan ser reyes se están disputando a muerte el poder, vemos el secuestro de Diego Fernández, como un recurso para manipular poderes a nivel nacional.

El Estado falla porque de entre esas fracturas del poder centralizado, también emergen nuevas comunidades sociales y políticas que hacen recuperar el aliento a los desprotegidos y desesperanzados. Organizaciones comunitarias autogestivas y liberadas de la mala política, son los lugares a donde la gente se está acercando; aprendiendo a recuperar su sentido ecológico y a reconciliarse con su entorno físico y social. Haciendo uso de las enseñanzas de los viejos sobre su propia cultura, y sin querer acaparar más de lo que pueda ser útil para la comunidad.

De todos los tipos de violencia en este sistema, enfatizamos con este periódico nuestro rechazo insurgente a las violencias más actuales, como la violencia brutal en  contra  de comunidades indígenas azoradas por el narcotráfico y el paramilitarismo, como Copala; o el fuero soterrado del ejército, que ha asesinado civiles y que ha “legalizado” su estancia cotidiana en las calles. Pugnamos por el boicot a los medios de comunicación que perviven para provocar el miedo sistemático en las masas o la violencia económica a través de la reforma laboral que intenta dejar sin contratos ni prestaciones a los actuales trabajadores, y sin pensiones a más del 80% de los que ahora jóvenes, serán dentro de algunos años viejos, desempleados y pobres.

De todos estos tipos de traiciones a la patria emergieron los libertadores; de las luchas de los sumisos se logró hacer débiles a los opresores. De esta necesidad de libertad se viven las más hermosas experiencias; de los más sinceros reconocimientos en la historia, las más profundas enseñanzas.

Acércate a la lucha por el reconocimiento, ejercicio y transformación de los derechos de l@s mexican@s. Contra la criminalización del ejercicio transformador y a favor de una forma de vida más ecológica, comunitaria y solidaria.

A 100 años de la Revolución y a 200 de la independencia, ¡Viva la lucha social mexicana!

Atenco el SME y la Suprema Corte

Por Enrique Cisneros Luján

La Suprema Corte de Justicia dejó libre a los 12 presos de Atenco y días después declaró constitucional el decreto presidencial con el que se justificó la ilegal desaparición de la compañía Luz y Fuerza del Centro, y expulsión de su fuente de trabajo de 44 mil trabajadores. Anteriormente la misma corte declaró que había delitos en el incendio de la Guardería ABC donde murieron calcinados 49 niños y días después reculó exonerando de hecho a los responsables, entre los que hay Secretarios de Estado del gobierno de Calderón y una parienta cercana de su esposa.

Hay quien comenta que lo de Atenco era un asunto menor frente a los otros dos casos, sobre todo el de los electricistas, que por esto las autoridades decidieron ceder. Esto es incorrecto; la construcción del aeropuerto en las tierras de San Salvador Atenco, además de redituar grandes ganancias para políticos y magnos capitalistas era parte del plan comercial internacional como el Plan Puebla Panamá en el que el aeropuerto de Atenco cumpliría una función estratégica. Tan es así, que en el último año, ahora a través de CONAGUA el gobierno ha hecho una labor ratonera para ir comprando poco a poco más tierras. Con la libertad de los presos de Atenco se alienta la esperanza de parar esta nueva maniobra.

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La diferencia es sencilla: desde el principio los campesinos de Atenco manifestaron su decisión de defender sus tierras por todas las vías de lucha posibles y así lo han hecho; algunos dirigentes del Sindicato Mexicano de Electricistas, por el contrario, toda su táctica y podemos afirmar que su estrategia, se sustenta en ponerle a los trabajadores que representan; la camisa de fuerza de la legalidad burguesa.

Tan solo el día en que la Suprema Corte de Justicia les dio el revés legaloide de reconocer la ilegalidad de Felipe Calderón como válida, Martín Esparza; Secretario General, declaró que “La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) dejó abierta la puerta legal al Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) para que demande a la Comisión Federal de Electricidad la reinstalación de los trabajadores no liquidados. Además reconoció la personalidad jurídica del SME, no determinó la extinción de este sindicato y sobre todo dejó en claro en la resolución emitida ayer que no se afectarán los derechos de los sindicalizados”.

Para empezar, con esto se decanta la lucha ya que no se plantea para impedir la privatización de la industria eléctrica sino solamente por la reinstalación de los trabajadores. En segundo lugar, el gobierno de Calderón ya tiene preparados a los esquiroles que con la ayuda del Estado, harán todo tipo de maniobras legaloides e ilegales para desplazar a la dirección legal y honesta del SME.

No se trata de que el SME proponga levantarse en armas, pero si sigue peleando solamente en el terreno del enemigo terminará por ser derrotado. Baste ver las alianzas que el SME considera como estratégicas y las de Atenco. Aunque ambas organizaciones se relacionan con organizaciones de diversas posiciones políticas, para el SME son fundamentales las alianzas con sindicatos neo-charros como los de la UNT y dirigentes como Hernández Juárez o Napoleón Gómez Urrutia. Atenco, por el contrario, establece alianzas con grupos de diversas tendencias, pero son conocidas sus alianzas con organizaciones radicales como La Otra Campaña el EZLN, la OPC-CLETA o la CNTE, entre muchas otras.

Y en los métodos de lucha también hay diferencias: mientras las bases del SME imponen la huelga de hambre, ahora los dirigentes declaran que será decisión individual levantarla o mantenerla; mientras gente de base o cuadros medios, como en Necaxa, se ven obligados a una mayor confrontación, los dirigentes del SME insisten en que la lucha es por las vías legales y critican a aquellos afiliados al sindicato cuyas circunstancias los llevan a radicalizarse. Los campesinos de Atenco desde el primer día de lucha manifestaron que lucharían con métodos legales, pero de manera simbólica sacaron sus machetes y no los enfundaron a pesar de las críticas de los legaloides de los partidos políticos “de izquierda” y algunos medios de comunicación, también izquierdosos.

La toma de dependencias públicas, el cierre de caminos y otros métodos de resistencia civil que aplica Atenco, son los que los han hecho ganarse el respeto de los compañeros pero también del enemigo. Pueden encarcelarlos, reprimirlos como lo hicieron, pero no hay ni una declaración de sus dirigentes en la que muestran arrepentimiento; por el contrario, asumen tácticas ofensivas entendiendo que la lucha, es eso, confrontación para lo que se necesita decisión y una actitud política revolucionaria.

Es cierto que la decisión de la Suprema Corte de Justicia sobre la liberación de los presos de Atenco es un golpe al priísta Peña Nieto, pero lo que determinó que les ordenaran a los jueces decidir en esa línea fue una táctica política correcta, que se cerró con la petición de asilo político en la Embajada de Venezuela de América del Valle. Ayudó la parte legal, la movilización e inclusive la labor en ciertos círculos de intelectuales, pero lo que determinó ese triunfo fue la actitud valiente y decidida de los campesinos y de las organizaciones que los apoyaron y apoyan.

Al cierre de edición el SME tendrá su asamblea en la que decidirá sobre los métodos de lucha que siguen. Si persisten en su lucha sólo legaloide, el fracaso está a la vista; si toman el ejemplo de Atenco, de los maestros y maestras de la CNTE y de otras organizaciones que a pesar de la represión han subsistido y triunfado; hay todas las condiciones para que esa lucha se gane. Pero para ello, empezando por los dirigentes deben de considerar, como lo hicieron los de Atenco desde hace años, que la represión y la cárcel (sobre todo a los dirigentes), son riesgos de esta lucha.

Exigir Reparación Social

Perspectiva Psicológica de las Injusticias Contra Atenco

Por Anabel Jiménez Ramos

Después de más de cuatro años de vivir condiciones de injusticia, los 12 presos políticos de Atenco recibieron la noticia -el día 30 de junio- de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) dio el fallo a su favor y ordenaba la liberación inmediata de los implicados.

Según el reporte de la SCJN de la Primera Sala, sostuvo que “fue ilegal la sentencia emitida por el juzgador (por el delito de secuestro equiparado), en razón de que la autoridad responsable pretendió estructurar la prueba circunstancial cuando se encontraba ante un panorama de  ausencia probatoria”.

Los ex-presos políticos de Atenco tienen el derecho de una reivindicación pública por parte del Estado en donde se aclaren las vejaciones que se les imputaron, pues su salida de la cárcel es apenas una forma de recuperar la verdad y la justicia; aún falta que se clarifiquen las responsabilidades que le corresponden a los involucrados de los distintos niveles de Gobierno (federal, estatal y municipal). Mientras eso sucede, lo que nos queda son 12 ex-presos, una exiliada y una sociedad fracturada.

12 ex-presos

Durante el periodo de encarcelamiento se viven experiencias de reestructuración personal y colectiva. El preso atraviesa un proceso de represión física y/o psicológica en el momento de su captura y en su estancia en la cárcel, a partir de esas condiciones tiene que irse acoplando al nuevo entorno, a comenzar a generar nuevas redes sociales y a potenciar habilidades que le permitan auto-regularse y mantener el equilibrio para resistir a las contradicciones psíquicas y sociales. Mientras tanto –afuera- la familia y el colectivo también viven un proceso de reconstrucción ya que el simple vínculo y la comunicación con el preso implican un riesgo que es necesario correr con el objetivo de seguir organizados y luchando, ahora no sólo por la causa original sino por la libertad de sus presos. En ambos casos, sin duda esto genera miedo, angustia y contradicciones que exigen la toma de decisiones de la propia vida y del proyecto colectivo.

Becker y Kovalskys en su investigación Dentro y fuera de la cárcel: el problema de conquistar la libertad publicado en un compendio de investigaciones sobre psicología social de la guerra, plantean que desde el primer momento, “las vivencias del preso político están marcadas por múltiples pérdidas: la libertad, la familia, el modo de vida y el proyecto vital; todas ellas son vividas como pérdidas transitorias, recuperables con la libertad futura”.

Sin embargo, recuperar la libertad para estos 12 ex-presos políticos implica una nueva crisis llena de confusión; se hace necesaria la resignificación de lo vivido –tanto afuera como adentro-, el reacomodo a las nuevas condiciones personales y de estructura familiar y colectiva llevan implícitas las nuevas responsabilidades políticas. Pero a pesar de lo doloroso y difícil de la vivencia, para el FPDT este es un momento de extrema alegría compartida por el pueblo organizado, pues es una victoria digna de ser reivindicada.

Una exiliada

El 23 de junio América del Valle -integrante del FPDT- hizo del conocimiento de todos su petición de asilo político al gobierno de Venezuela, manifestando lo siguiente; “…después de cuatro años de incesante persecución política en mi contra, de no poder salir a la calle ni ver a mis seres queridos, de no poder volver a mi casa ni a mi pueblo… Tengo varias órdenes de aprehensión en mi contra, todos los amparos que he solicitado han sido rechazados por el poder judicial. Para mi, no hay más opciones…”.

Efectivamente, para las personas que han vivido durante tanto tiempo acecho y represión psicológica por parte de un gobierno ineficaz, corrupto y violento, pareciera no haber otra opción que el asilo político, pues las situaciones vividas por América en todo este tiempo hacen referencia a hechos que tienen su expresión en la historia con consecuencias políticas, económicas y sociales que la llevaron a tomar esta decisión.

Desde la perspectiva que compete a este escrito, sería importante resaltar que quien pide asilo político viene de un estado psicológico difícil (con síntomas como ansiedad, miedo, depresión, trastornos psicosomáticos e incertidumbre) en donde una petición de tal magnitud simboliza una esperanza de cambio, una oportunidad para recobrar la estabilidad emocional, para seguir luchando por un proceso judicial justo, para iniciar una vida lejos de la clandestinidad y poder significar el dolor con miras a la reconstrucción de aquello que los represores quisieron destruir.

Una sociedad fracturada

El caso de San Salvador Atenco no es sólo un daño causado de manera personal o a una comunidad de Texcoco, es un daño causado a las estructuras sociales (al exiliado, a los ex-presos políticos, a las organizaciones, a las familias y a la sociedad en general); se trata de un problema estrictamente social, de un pueblo completo sometido a un estado general de represión psicológica que se da de distinta forma y dependiendo del nivel de participación política que se asuma, así por ejemplo puede darse a través de amenazas directas o de propaganda en distintos medios de comunicación.

La represión psicológica –en sus distintas formas de expresión- ha logrado generar sometimiento y pasividad en muchos sectores de la población, quienes de manera personal o colectiva justifican sus condiciones de vida para asirse de algo que es aparentemente sólido y que por lo menos les permite subsistir. Se genera entonces a nivel social un estado de resignación a la pérdida de derechos y expectativas de vida distintas, pues se ha internalizado en las estructuras psíquicas individuales y en las interacciones sociales la desesperanza, el permanente estado de amenaza difundido y el temor a ser violentados.

Este estado de represión genera un clima de miedo y de tensión permanente en el que el principal objetivo es dominar la voluntad del otro, es decir,  el objetivo es atacar la subjetividad para que estas emociones permeen y  se prefiera no involucrarse; de alguna manera, la represión psicológica busca destruir una parte fundamental de uno mismo, de la identidad, de los valores y de los vínculos colectivos que dan sentido a la lucha y a la existencia misma.

En este sentido, la liberación de los 12 ex-presos y la posibilidad de exilio de América, son actos que quedan vacíos si no se construye un proceso de reparación, que la sociedad debe plantearse como objetivo, pues a decir de Martín-Baró en La violencia política y la guerra como causas del trauma psicosocial en El Salvador “los pueblos que no pueden confrontar su pasado histórico, están condenados a repetirlo”.

El EPR Anuncia que Romperá Tregua

En un comunicado hecho público por el Ejército Popular Revolucionario (EPR) el 28 de junio, aniversario de la matanza en Aguas Blancas y de su aparición pública, anuncia que ante las condiciones políticas actuales se reserva su derecho revolucionario a romper la tregua unilateral que había decidido, la cual romperá en el momento en que considere conveniente.

En el comunicado analiza que “……..hasta este momento histórico de nuestra Patria existen organizaciones, partidos y luchadores sociales que consideran que los cambios necesarios, ¡urgentes! en México pueden ser realizados por la vía pacífica, dentro de los marcos legales y a través de las elecciones; nosotros no lo creemos así. Sin embargo, no los desalentamos, les pedimos, les exigimos que sean congruentes, que defiendan esos espacios a capa y espada y defiendan su voto”

Sobre las alianzas del PRD con el PAN opinan: “Consideramos, que las espantosas alianzas que ha realizado el PRD no tienen los principios que son necesarios para “desde dentro” cambiar el sistema capitalista o como en realidad algunos desean “humanizar al capitalismo”. Alianzas que corroboran o dan razón al “fin de las ideologías” validando el sistema capitalista y sobre todo su ideología, de cuyas mismas se nutren conspicuos dirigentes de partidos políticos que se dicen de izquierda obteniendo los resultados actuales: dirigentes de “izquierda” desarrollando y realizando las mismas políticas que los de la derecha, imitando y sobrepasando el estilo de gobierno del PRI y el PAN, autoritarios, corruptos, antidemocráticos, soberbios con sus subalternos y el pueblo pero, agachones y lambiscones con “sus superiores” en la continuidad de la denigración de la política, porque es la única forma que conocen y no quieren ni sabrían reinventarse ellos mismos ni a la política porque carecen de principios y valores que les resultan chocantes y dogmáticos. Recordemos una realidad ya vivida, insistimos, recordemos los resultados del “voto útil”. Había que sacar al PRI de la presidencia de la República como fuera y llegó Vicente Fox (situación que advertimos desde nuestro periódico El insurgente y a través de nuestros Comunicados). Recordemos, la postulación de candidatos externos al PRD y llegó Zeferino Torreblanca a la gubernatura en Guerrero y Jaime Sabines en Chiapas, que son sólo dos botones de muestra”

Afirman no creer en la vía pacífica y llaman a prepararse para otras formas de lucha: “No consideramos que sea la vía pacífica la que conduzca al pueblo de México a restituir derechos laborales, sindicales, agrarios y ciudadanos perdidos durante esta larga -ya- negra noche del neoliberalismo a pesar, de los invaluables esfuerzos que realizan quienes están seguros de poder conseguirlo. Por eso hoy, les recordamos que existe nuestro Partido Democrático Popular Revolucionario, PDPR con un lineamiento político, estrategia, tácticas, métodos, el periódico El insurgente; un estilo de trabajo que se ha venido afianzando a través de 45 años de lucha en la clandestinidad, el estudio teórico del marxismo leninismo como guía para la acción, la confrontación entre la praxis que hemos desarrollado, la teoría y los resultados obtenidos, debiendo rectificar en muchas cosas sobre todo en la primacía del elemento humano por sobre los recursos materiales: sean económicos, tecnológicos, militares, o de cualquier índole; además de la intensa preparación teórica en la filosofía y su historia, el marxismo, la historia universal y de México, las ciencias de la conducta humana, las experiencias en otros países del mundo, la preparación física y militar; porque sin militantes (sean estos hombres, mujeres), que hayan adquirido los conocimientos básicos necesarios para explicarse los alcances del capitalismo y la penetración de su ideología, es decir, una conciencia plena, no podremos concretar un cambio social que empieza por uno mismo.

Hemos rebasado la etapa aquélla en la que sabíamos qué no queríamos, sabíamos qué queríamos pero no sabíamos cómo hacerlo, teníamos una idea pero, nos faltaban elementos teóricos de toda índole, la praxis revolucionaria, la experiencia, y hoy, aunque no lo hemos logrado en su entera magnitud, hoy hemos retomado una metodología que había sido relegada por equis número de razones y estamos en la lucha que jamás dejará de ser por adquirir una conciencia revolucionaria que nos permite derrumbar conceptos y actitudes propias de la ideología capitalista y que se manifiestan en la vida cotidiana, a veces sin que nos demos cuenta, y estos conceptos son los que, precisamente, impiden ya en el plano de la práctica política de quienes se dicen o se sienten de izquierda intentar cada vez que sea necesario hasta lograrlo, el proceso que nos conduzca a la unidad.

Esta reflexión viene al caso porque el 28 de junio conmemoramos un año más de dar a conocer la existencia del EPR como ya lo habíamos mencionado en líneas anteriores y porque deseamos asumir como militantes del partido y por ende de nuestro ejército la obligación de continuar con la preparación teórica y militar. Además hacemos una invitación a todos aquellos hombres y mujeres de cualquier edad que desee pertenecer a nuestro PDPR-EPR, para que empiece desde ahora, si es necesario, a aprender a leer y escribir, a estudiar y a entrenar, sobre todo si está viendo ya las limitaciones de las múltiples formas de lucha que nuestro pueblo desarrolla debido a la falta de una conciencia clara, bien informada y a actitudes producto de la ideología burguesa impuesta……”

Esto anuncian sobre la tregua y la respuesta que proponen: “….  pero dado que el Estado no responde satisfactoriamente a las demandas de nuestro pueblo, decimos que nuestra tregua no puede ser una tregua indefinida, aunque hemos cumplido esa petición de la Comed, no se sabe en qué momento el Estado quiera romper la delgada línea de la tregua con sus frivolidades, con sus declaraciones cantinflescas, con sus incoherencias belicosas, con sus exabruptos fascistas y quiera postergar de manera indefinida las demandas populares. El Estado está agudizando la represión, tiene postrados a los trabajadores del SME que están en huelga arriesgando sus vidas de una manera pacífica, ya asesinaron a un trabajador más que estaba también en resistencia pacífica, la burla a los familiares de Pasta de Conchos, la toma de la mina de Cananea, los miles de huérfanos debido a los desmanes y crímenes de la soldadesca, luego, ¿qué requerimos?……. Ya es hora de prepararse como se ha venido haciendo para que a cada golpe que el enemigo aseste, haya un contragolpe político y militar”

atenco

OPC-CLETA y los Financiamientos

(Segunda de tres partes)

Por Enrique Cisneros Luján

En 1996 en instancias estatutarias del CLETA, por iniciativa de militantes que ya no están en la organización, se retomó la discusión sobre la conveniencia de aceptar financiamientos. Se recordó que no se estaba a priori en contra de ellos, sino que para decidir, había que poner en la balanza lo que ganaba el enemigo y lo que ganaba el movimiento. Tomando en cuenta que en esas fechas la organización sufría una de las más intensas campañas de represión y considerando que los militantes estaban ideológicamente formados para no caer en pleitos internos, se decidió recibir, entre 1996 y 2005 tres financiamientos internacionales de monto menor: alrededor de $250 mil pesos cada uno.

El primero se utilizó para enfrentar los 8 saqueos que el Estado hizo de nuestra infraestructura, realizar en 1997 el VI Encuentro Internacional de Arte Popular Revolucionario y fundar la Escuela de Cultura Popular, que junto con el Frente Popular Francisco Villa inauguramos en un predio en la colonia Cabeza de Juárez. El segundo fue invertido totalmente en la Escuela y el tercero, recibido en 2003, sirvió para arrancar la Agencia Periodística de Información Alternativa (APIA) y darle un empujoncito al periódico Machetearte.

El primer acierto en la utilización de estos financiamientos fue usar la mayor cantidad de recursos en rescatar, mantener y acrecentar el trabajo organizativo. Conocemos las experiencias de varias ONG´s que lo primero que hacen es asignar (a veces jugosos) sueldos para los directivos. Después poner oficinas con secretarias, etc., etc. En CLETA estábamos preparados para utilizar esos recursos de manera distinta (digamos revolucionaria): hubo pequeñas remuneraciones para pagar algunos salarios, pero casi todos los recursos se emplearon en lo sustantivo del proyecto. Por ello, cuando los euros se acabaron, no se necesitó recurrir a segundos apoyos sino que los proyectos siguieron funcionando, quizá más despacio, pero de manera autogestionaria e independiente. Allí está la Escuela de Cultura Popular sostenida actualmente (y en diversos tiempos) por alumnos y maestros de la Escuela de Cabeza de Juárez. Machetearte ha rebasado las 1500 ediciones; APIA la pueden consultar en www.apiavirtual.com y en noviembre de este año se realizará el XII Encuentro de Arte Popular Revolucionario del CLETA así como el 1er Encuentro Internacional de Pedagogías para la Liberación. Ninguno de estos proyectos subsiste actualmente con financiamientos.

Lo mismo sucedió con el Festival Internacional Cervantino Callejero del CLETA que el año pasado recibió un apoyo económico de la Unión Europea, lo que nos permitió abrir en una sola edición, la de 2009, la perspectiva organizativa hacia ese continente, concluyendo con gran eficiencia un plan de seis años que en el 2010 nos permitirá separar nuestro festival del oficial, obligando a las autoridades a que inviertan recursos de los impuestos en programar en las calles, como lo van a hacer en este 2010. En este año no tendremos ningún apoyo, sin embargo contaremos con grupos y solistas de Alemania, Holanda, Francia, Macedonia, Austria, Estado Español y Portugal. Además, el haber dado este paso nos facilita iniciar un trabajo de avanzada hacia África y Asia. Todo esto de manera totalmente independiente.

En el 2008 iniciamos la experiencia de recibir algunos apoyos nacionales. Fue el caso del Municipio de Acapulco presidido por Félix Salgado Macedonio y consistió en un apoyo para impulsar tareas de teatro popular en esa entidad. El dinero que se recibió fue para rubros muy localizados como el hospedaje de más de 100 artistas nacionales en el modesto hotel del magisterio de Guerrero, espacio que le arrebataron los compañeros a la charra Elba Esther Gordillo. Esto nos permitió la realización en condiciones propicias del X Encuentro Nacional de Teatro del CLETA que no se había realizado desde 1985. También allí se efectuó el XI Encuentro de Teatro Popular donde emitimos el “Manifiesto de Acapulco” que nos ha servido para impulsar formas de organización e intercambio a nivel continental.

Actualmente concursamos en una iniciativa de coinversión que convocó la Secretaría de Desarrollo Social del DF. Nuestra propuesta se recortó en dos quintas partes pero nos permitirá avanzar un poco más rápido en varias tareas, sobre todo de formación de gente comprometida con la cultura popular el convenio es de cien mil pesos y se llama “Llenemos los bosques de oyamel citadinos con mariposas”. Este proyecto se acaba en ocho meses, pero la OPC-CLETA funciona y funcionará más allá de este financiamiento pues no dependemos de él y tenemos la formación ideológica suficiente para que los financiamientos, que finalmente son migajas que el estado reparte y que son producto de los impuestos, no nos pongan a trabajar en torno a ellos.

Otro punto que tiene que ver con esto es el revisar el asunto de vender el trabajo artístico y cultural al enemigo (como Televisa, sindicatos charros, organismos culturales de Estado….). Esto lo trataremos en la próxima entrega.

Esperamos las preguntas y puntos de vista de nuestros lectores.

Sobre Democracia y Poder Popular

Ejercicios y Propuestas Para la Acción

Propone la Escuela de Cultura Popular de la OPC-CLETA

Discute ordenadamente (con un moderador) entre tus compañeros de trabajo, vecinos, familiares o amigos las siguientes preguntas: ¿Qué es la democracia? ¿México vive una democracia? ¿Qué podemos hacer para construir una verdadera democracia?

Elabora un periódico mural, volantes, o correos electrónicos donde expongas las mentiras electorales del pasado, las alianzas sin principios de los partidos, los gastos onerosos del IFE. Procura hacer preguntas antes de dar las respuestas. Invita a los interesados a reflexionar colectivamente.

Investiga sobre la democracia participativa y sobre el poder popular. Algunos textos recomendados: 20 Tesis de Política de Enrique Dussel y Cuadernos de Cárcel de Antonio Gramsci, ambos de la Ed. Siglo XXI.

Participa en las asambleas populares que a partir de agosto la OPC-CLETA organiza en el Foro Abierto de Casa del Lago (Primera sección de Chapultepec).

Futbol

Pasión,  Negocio y Dominación

Por Rafael Escalante

Para comprender el fenómeno no basta con señalar la grosera manipulación que se ha hecho de “símbolos” futboleros, por parte de los detentores del poder, para mover a las masas a favor de su causa (ejemplo de esto, y muy fresco todavía, es el caso de futbolistas –como Francisco Fonseca– que participaron en la campaña electoral de Felipe Calderón en el 2006), sino indagar ahí, donde las raíces simbólico-culturales se hacen patentes como parte de la misma cultura popular de la que somos partícipes.

El simbolismo del futbol comienza en el momento mismo en el que se crea una imagen con la cual identificarse, se crea un sentido de pertenencia a una región, una clase social; para afirmar lazos de familiaridad se hace del futbolista un símbolo al cual seguir, al cual admirar e incluso imitar; nace en el sentir del aficionado –como hecho cultural– “la ritualidad del partido”.

Su importancia como hecho político-cultural adquiere mayor relevancia, cuando se le explota su facultad de movilizar masas y adquiere forma de herramienta de alienación, al lograr hacer de sí misma una “realidad” que niega la realidad. Por ejemplo, después de finalizado el encuentro entre México y Francia –el 17 de junio–, el afamado “analista” y ex-seleccionado nacional, Luis García, dijo (palabras más, palabras menos): “Esta victoria es nuestra, es una victoria de los mexicanos. Hoy se vale celebrar que se le ganó a un grande, sabemos de las dificultades que viven los mexicanos en su vida cotidiana y el futbol es un escape de esa realidad…” Estas declaraciones describen sin tapujos el sentido político del futbol, en nuestra época; revela el uso de ese deporte como instrumento alienante: olvidar la realidad, alcanzar la máxima euforia con la victoria nacional, dentro de la infelicidad (parafraseando a Marcuse en “El Hombre Unidimensional”). Todo gira en torno al futbol y su falso nacionalismo; implica decidir si “te enfundas la verde” o estás fuera… y si estás fuera o criticas a la selección no eres mexicano.

La ritualidad futbolera, puede promover la integración, solidaridad y cohesión de una comunidad; reducir las ansiedades psicológicas de un grupo que padece pobreza en sus conocimientos científicos y técnicos, o bien la de generar catarsis emocionales que sirvan como válvulas de escape efímeras-… Esta es la función que cumple en nuestra sociedad. Sin duda, el futbol une en pro de una meta (ganar el partido como nación), pero la unión queda alejada de la realidad e irrealizable en la vida diaria, promoviendo victorias, asimismo simbólicas y enviada a la celebración embriagante y consumista de todo tipo de artículos, desde panes de caja, hasta universidades privadas.

El equipo contrario (el rival), encarna al enemigo odiado, la clase social antagonista, una tendencia política no dicha pero puesta en acto: “los millonarios” contra “el equipo del pueblo”, “las estrellas del mundo”; el capital vistiendo de blanco (el Real Madrid, por poner un ejemplo) muestra la inmensa capacidad que tiene el dinero para adquirir “lo mejor” y ganarlo todo. El equipo de enfrente es el enemigo simbólico y el duelo futbolero, representa el momento idóneo para probar quien es el mejor.

“La camiseta, no se lleva puesta, pues los colores están tatuados en la piel”, defenderlos son el acto “patriótico” y más honorable al que pueda acceder una persona… siempre hay duelos más relevantes que otros, como la rivalidad México-Estados Unidos, que hacen creer que las condiciones políticas de opresión o racismo, se pueden resolver en una cancha. Es esta la emotividad que se explota, que se lleva al máximo de tensión antes de un partido de futbol y ni se diga al conocer el resultado; la catarsis se alcanza en esos noventa minutos; no se piensa en otra cosa. ¿Qué demuestra ganarle a Estados Unidos en futbol? ¿acaso esas victorias cambian la realidad cotidiana en la que vivimos? No, nada cambia y como verdadera fuga (así funcionan las adicciones) sólo por un momento se siente “la libertad”… una cervecera promociona la misma fuga a través de los comerciales: tú espacio, tú mundo; lo cierto es que el único que no gana en esto, es el pueblo.

¿Quién gana entonces? Televisa y TV Azteca con sus respectivas filiales radiofónicas y editoriales, se dedican a promover productos de consumo y la selección mexicana no es la excepción. En una nota publicada en el diario La Jornada-Jalisco el 11 de junio, se expresó que los ingresos para el duopolio televisivo por la clasificación de México al mundial será aproximadamente de 900 millones de pesos (lo que representa el 0.7 por ciento del PIB, cifra mayor a lo destinado para ciencia e investigación).

Y mientras tanto, el FIFA Fan Fest (que según la federación de futbol es un proyecto que promueve la unidad, en el Zócalo capitalino, registró en el partido inaugural una asistencia de 50,000 aficionados; a un lado estaban en huelga de hambre los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) pero estaban “borrados del mapa mental” del futbolero asistente.

En Sudáfrica, el martes 15 de junio, los sindicatos de ese país llamaron a sus trabajadores a protestar en los partidos de México para llamar la atención sobre lo que denominaron el “régimen fascista y contrarrevolucionario” de ese país (nota en APIAvirtual del jueves 17 de junio). Asimismo,  13 de junio durante el partido Alemania-Australia, trabajadores de la empresa de seguridad privada Stallion–contratada por el comité organizador– se manifestaron en los alrededores del estadio Moses Mabhida de Durban, exigiendo un alza en los salarios (les habían ofrecido 250 rands, equivalente a 33 dólares por jornada y lo recortaron a 190 rands por día). La policía intervino y desalojó a los manifestantes con gases lacrimógenos y balas de goma; el miércoles 16 antes del partido España-Suiza, aproximadamente unos mil sudafricanos se manifestaron para exigir al gobierno de ese país que destine a los pobres la misma cifra que empleó para construir la infraestructura del mundial (4,300 millones de dólares).

Por otro lado, el 9 de junio mientras Calderón viajaba a Sudáfrica, en México la patrulla fronteriza de Estados Unidos asesinó a Sergio Adrián Hernández de 14 años mientras jugaba del lado mexicano, en Ciudad Juárez. El 11 de junio en México se registró la jornada más violenta de los últimos años con la ejecución de 85 personas en 14 entidades federales; el 16 de junio, la SCJN determinó que no se fincarán responsabilidades a los funcionarios que incurrieron en la violación grave de garantías individuales en el caso de la guardería ABC donde murieron calcinados 49 niños.

El 18 de junio un día después del triunfo de la selección de Televisa contra Francia se dio a conocer que la deuda interna en el sector público federal asciende a 3 billones 658 mil 905 pesos, mientras la deuda externa federal ya era de 47 mil 296 millones de dólares (18.8% mayor que al inicio del sexenio).

Días después, cuando mucha gente embrutecida creía que la selección de Televisa-TV Azteca llegaría al “quinto partido” y se perdió frente a Argentina algunos pocos volvieron a la realidad futbolera y social, pero muchos siguen contemplando el futbol de manera apasionada y acrítica. Finalmente se enorgullecen de ser fanáticos con todo lo que esa palabra despectiva trae consigo.

Pies de fotos.

Fotografía histórica tomada en 1975 en una actuación del CLETA-Tepito en el Campamento 2 de Octubre de Iztacalco. Foto Adrián Zanini.

CLETA actual en Iztacalco. Evento organizado por la Escuela de Cultura Popular el 4 de julio. Foto Eduardo Díaz

La actriz Violeta Hernández Becerra en el Foro Abierto de la Casa del Lago. 24 de junio de 2010. Foto Norma Díaz.

El Llanero Solitito en el 25 Aniversario de la Cooperativa Pascual. Observan Elena Poniatowska, Bernardo Bátiz y miembros de la Cooperativa. Foto Eduardo Díaz.

4 de respuestaspara “Machete no.205. Julio de 2010”

  1. antonio marquez barrientos dice:

    muy buenos comentarios, soy de los mismos ideales, me gustaría tener contacto con la revista

  2. nube dice:

    k tranza d nuevO dsd aguascalientes aki sperando su respuesta k onda mandnos un contacto para podernos comunicar con ustedes necesitamos informacion de maneras diferentes k onda comuniquense

  3. pedro lopez arreola dice:

    Felicidades a la organizacion politico cultural cleta por preocuparse porque la gente despierte, con esos eventos culturales con muchos sentido social.

  4. pedro lopez arreola dice:

    Saludos a ti Enrique tu sabes que Grupo Cultural despertARTE tambien comparte con ustedes los mismos ideales. Sembrando ARTE Despertando conciencia

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