Hacia una nueva etapa para el periódico el Machete. Por lo general se habla de una nueva etapacuando un nuevo equipo retoma un periódico, aunque no necesariamente cambien los modos en que se construye el mismo. Al sersu órgano de comunicación y con base en la situación que vive nuestro país, la OPC-CLETAha delegado en manos de sus militantes(de todos sus proyectos) el diseño, producción y distribucióndel Machete. La novedad que hoyponemos en nuestro horizonte práctico es la demejorary trascenderlas formas y contenidoshasta ahorarealizados. No basta con asumir la responsabilidadhistórica de “publicar el Machete” sino de comprenderque esta responsabilidad implica siempre dar lo mejor de nosotros, e impedira toda costa que el trabajo voluntario digno y dignificantede la revolución sea un pretexto para un periódico poco profesional, disciplinado y crítico. Sabemos bien que el pueblo y los otros que no somos nosotros, siempre nos exigirán todo: lo mejor de la vida, del arte,de la crítica, de la filosofía, lo cual es justificable porque nuestro pueblo se merece lo mejor de la cultura… como todos nos merecemos la comida, la posibilidad de estudiar, de organizarnos y de trabajar. En las etapas que anteceden este periódico se han manifestado contradicciones que son tambiénretos de organizaciónpolítica cultural. Muchas veces se fue duro y exigente en lo contenidos, pero se fue condescendiente con la indisciplina en los tiempos,en la distribución, en el cumplir las tareas concretas para construir un periódico. Otras veces se fue muyexigente en la periodicidady el cumplimiento de los tiempos, pero no en el contenido y fundamentos de sus artículos y opiniones. Tomar conciencia histórica de aquellos queforjaroneste periódico como Julio Antonio Mella,implica quequién asume este periódicono puede llevar una praxis indisciplinada e irresponsable, ni tampoco puedecaeren un activismo inmediatista. Hoy los militantes de la OPC-CLETA asumimos el reto que plantea crear una nueva etapa donde no sólo se cambien el “directorio” del mismo, sino que se enfrentan estos retos para que el Macheteseael reflejo de unamilitancia autocrítica y transformadora, que aprende y mejora, queescucha y clarifica elmomento político que vivimos todos. No basta con hacerbuenos artículos o ensayos,es necesario que la palabray el pensamiento respondan tambiénde manera práctica a un momento histórico donde se ubica tantonuestraorganización como el sujeto social al que nos dirigimos,sujeto que es mucho más que un lector: es tambiénun agente del cambio y de la transformación. Tendremos presenteesa exigencia que enarbolaron los grandes revolucionarios y teóricos como Marx o como José Revueltas cuando exigían estudiar, razonar y luchar antes de hablar y proponer; cuando exigían superarel discurso radical que sólo ve su radicalismo pero no a la realidad misma, yque hace que los análisis caigan en un “Apocalipsis del capitalismo” o en una “gloria divina del socialismo”: extremos idealistas que nada tienen de transformadores Sabemos bien que para enfrentar estos retos no bastanlas palabras o las buenas intenciones, es necesario formarnos más en términos de una filosofía, de una ciencia yuna política críticas, antifetichistas ydialécticas. Y es por esto que la producción del Machete será la construcción de espaciosdonde se estudie, se discuta, construyay exprese colectivamente la comprensión dialéctica, marxistade nuestra realidad. La responsabilidad de nuestra lucha exige que los tiempos para este estudio,investigación y formación sean tan importantes como los tiempos para la publicación yrealización de nuestros trabajos… aunque a veces parezca que “no da tiempo”. Es así que la nueva etapa del Machete será nueva en la medida en queel lector mismo lo reconozca,y en la medida en que el periódico cumpla su función histórica de ser un órgano de estudio, de organización y de concientización que promueva y potencie el trabajo de organización anticapitalista, antineoliberal. Hemos asumido estos retos, pero también tenemos claro quenopodemos esperar a ser los suficientemente sabios o doctos para hacer el Machete ni para hacer Revolución. La lucha vendrá no sólo del estudio y de la palabra sino desdenuestra corporalidadviviente que lucha digna y cada vez más conciente por la vida plenamente vivida, por la erradicación de la opresión y depredación capitalista. Las reformas neoliberales vienen como avalancha sobre los derechos ganados en nuestra revolución e independencia inconclusa.Los partidos políticos muestran su podredumbre internaante un pueblo cada vez más harto y desesperado. El Machete, no puede esperar,exige estar en las manos, en los ojos y en las mentes de todos aquellos que comienzan a tomar sus vidas en sus manos y reconocen la responsabilidad que tienen sobre las nuevas generaciones. El Machete saldrá, con algunos errores quizás ocon deficiencias… pero saldrápara responder a su llamado; y tengan por seguro, quela nueva etapa que hoy anunciamosseráreconocida número anúmero por todos sus lectores y compañeros de lucha. |