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  El Machete No. 206. Agosto 2010  
 

 

 

 

Portada:
100 años después...Independencia, Revolución y verdadera liberación son tareas pendientes

Editorial

Seminario para el Poder Popular, ECP-OPC-CLETA
¿Quién nos enseña a ser libres?:
Breves comentarios sobre la Pedagogía de la Liberación.

José Ignacio Gutiérrez de Velasco
Un Revueltas (aniversario del Natalicio de José Revueltas)

Por: Seminario para el Poder Popular, ECP-OPC-CLETA
La conciencia de clase: De pirámide a espiral.

Erandi Villavicencio
Antítesis del Bicentenario y Centenario en México 2010

PRONUNCIAMIENTO
Nace la Coordinadora de Organizaciones Culturales Metropolitanas (COCUME)

Por: Octavio Valadez
Financiamiento o autogestión: ¿cuál es la cuestión?

Gonzalo Lara
Cifras calderónicas

Seminario para el Poder Popular.
Hacia un Congreso Social Constituyente: Se requiere un Plan de Concientización Nacional

     

 

 

 

Portada

Independencia, Revolución y Verdadera Liberación… son tares pendientes

Por: “Darío Santillán”

El tercer sábado de noviembre, se estará conmemorando el Centenario de la Revolución Mexicana. Mientras desde los palcos y los palacetes, la fecha se tornará en festejo, para nosotros será propicio reflexionar acerca del significado, no de una fecha simbólica, sino de la sangre derramada en la lucha por cientos de miles de mexicanos.

A las demandas de tierra, trabajo, salud, alimentación, techo digno, educación, democracia y justicia plasmadas, entre otros: en el Programa del Partido Liberal Mexicano, en los Planes de San Luis, de Ayala y el Manifiesto de la División del Norte de septiembre de 1914; habría que realizar un diagnóstico y evaluar a la luz de los resultados, ¿en qué situación nos encontramos?


La tenencia de la tierra sigue siendo, como en tiempos anteriores a 1910, un grave problema, ya que más del 50% de los campesinos posee el 0.6% de la superficie cultivable del país, mientras que 7% de propietarios neolatifundistas, poseen aproximadamente 90% de las tierras dedicadas a las producción agrícola. Por otro lado, existen millones de campesinos sin tierras que las reclaman, y ante la situación de miseria que impera en sus comunidades de origen, optan por emigrar a las ciudades o en busca del sueño americano, arriesgando su vida, entre las bandas fascistas, que bajo el amparo del Estado narcoterrorista de Felipe Calderón, han emprendido una “limpieza social” que se traduce en asesinatos, ya sea ejecutados directamente por el Ejército Mexicano, La Policía Federal o sus bandas paramilitares –como ha sido el caso recientemente con jóvenes en Ciudad Juárez, los 72 migrantes asesinados en Tamaulipas o bien mediante la desaparición forzada de personas, de las cuales se habla ya de 3000 en la presente administración–, cuál si se tratara de una reedición de las dictaduras latinoamericanas de los 60’s y 70’s. En muchos casos, campesinos viajan desde los municipios más pobres del país, como Metlátonoc Guerrero, a latifundios pertenecientes a grandes trasnacionales dedicadas a la agricultura –las cuales funcionan bajo el mismo esquema del enganchador–, prometiéndoles salarios que no cumplirán; endeudando a los campesinos desde el momento en que suben al camión, supuestamente “gratuito” y forzándolos a consumir en las nuevas tiendas de raya, como es el caso de Agrícola Exportadora de Vegetales de Sinaloa.

De los 107 millones de mexicanos que somos, 54 millones forman la Población Económicamente Activa (PEA); esto es, aquellas personas que mayores de 12 años (en el caso de nuestro país) tienen trabajo al momento del censo, o que no teniéndolo están buscándolo. Así el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, enuncia que en el 4to trimestre de 2009, la tasa de desocupación fue de 5.33%, esto es 2 millones 800 mil personas sin empleo. Considerando, que muchos de los cuáles son padres de familia y el único sustento de la misma ¿Qué pasa con estas personas?, ¿Cuál es el futuro que se les presenta?, ¿Cuál es el futuro de los niños mexicanos si para el año 2000 más de dos millones de niños menores de 16 años formaban parte de la PEA? Esto sin considerar siquiera a la población que, ante el gris panorama económico, recurre al empleo “informal”, ya que los registros del IMSS de octubre de 2008 hablan de tan solo 14 millones 500 mil empleos formales.

La alimentación de la mayoría de los mexicanos es deficiente, poco variada y en cantidades insuficientes; en la dieta predomina el maíz, frijol y chile. La desnutrición y el hambre son problemas que aquejan a nuestro país –a pesar de ser el número uno en obesidad, a nivel mundial. Mientras tanto, la industria agroalimentaria se encuentra, en manos de empresas trasnacionales que controlan más del 80% de la producción y comercialización, contando con una red distribuidora que penetra algunos de los rincones más apartados, muchas veces con productos chatarras como refrescos, pastelillos y frituras; en comunidades de todo el país, pero principalmente de Guerrero, Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Chihuahua y Puebla; pequeños mueren de hambre teniendo índices de desarrollo humano similares a los de Haití y de los países más pobres de África, como Eritrea o Sierra Leona.

La Seguridad Social es desmantelada poco a poco por el Estado neoliberal; se promueve la privatización de los servicios de salud en el país y más de 32 millones de mexicanos están fuera de los servicios de salud que proporcionan las instituciones sociales, ya sean gubernamentales o privados. Es frecuente no encontrar medicamentos en el IMSS, mientras sus directivos se enriquecen a manos llenas, proporcionando un servicio malo y en algunos casos (Seguro Popular) se plantea el esquema de pago por el mismo, cuando la salud es un Derecho Universal. Existen muertes que son evitables, sobre todo las infecciosas y parasitarias que atacan el aparato respiratorio y digestivo. Actualmente la mortalidad infantil es de 18.8 por cada mil nacimientos, tres veces superior a la media de los países de la OCDE.

En cuanto a la vivienda, millones de mexicanos no cuentan con un techo propio donde vivir, destinando una buena parte de su ingreso a pagar rentas, en el mejor de los casos; en los peores como acabamos de constatar, las viviendas no protegen a sus moradores de las condiciones climatológicas desfavorables (aunado a la mala planeación gubernamental), ni otorgan condiciones adecuadas de higiene, o cuentan con servicios públicos como agua, electricidad y drenaje. Sin embargo habría que ver cómo vive la burguesía en sus enclaves habitacionales.

Desde el año 2000 a la fecha, la deuda externa ha ido en aumento. Mientras Vicente Fox recibe el país con una deuda de 2 billones 318 mil 200.1 millones de pesos, para 2002 termina con una deuda de 2 billones 729 mil 842 millones de pesos, es decir, un aumento de 17%. Al termino del sexenio la deuda era de 3 billones 364 mil 650 millones de pesos. Sin embargo, a tan solo dos años de haber asumido la presidencia, Felipe Calderón la aumenta en un 28.7% llegando a un total de 4 billones 333 mil 123.5 millones de pesos. Esto significa que para los gringos cada uno de los mexicanos debemos 40 mil 289 pesos, siendo esta última la administración que más se ha endeudado en los últimos 15 años. Esto, ya sin mencionar la deuda interna.

El compromiso del Estado con la educación, es nulo. Existe un rezago escolar impresionante que se traduce en falta de oportunidades para millones de mexicanos. El compromiso está con las Universidades Privadas y con las Televisoras, que tanto daño han hecho a nuestro país. Culturalmente estamos inundados con la basura que nos llega del norte, borrando nuestra identidad nacional y haciendo factible que miremos la dominación como normal.

El Gobierno Mexicano, está empeñado en asumir una guerra, en representación del Gobierno gringo, contra el pueblo de México. Tratando de crear un escenario de guerra contra el narco y la inseguridad, para justificar la intervención de Marines y la instalación de bases militares estadounidenses en nuestro país. Una estrategia de largo plazo que ya se ha echado a andar.

 

 

 

Editorial

Noviembre es sin duda, uno de los meses más emblemáticos de nuestro país, por haber sido el 20 del mismo, el llamado de Madero a la insurrección en el Plan de San Luis, y con esto, el inicio de uno de los mitos fundadores del Estado actual.

Este número de ‘El Machete’, más que rememorar, queremos plantear una revisión crítica de los “Centenarios”. Es un compromiso de formación, más que de información; en la que criticamos el oficialismo despolitizante –que dicho sea de paso, resaltó más la Independencia que la Revolución, por su innegable conflicto de intereses (¿cómo podría un gobierno conservador, celebrar una insurrección contra su propia clase social?)–, que reduce a anécdotas lejanas la lucha del pueblo por su derecho a comer; a trabajar a sembrar sin explotación; por su reconocimiento como actores políticos; por su vida, su libertad. Reconocemos que la Revolución se paralizó cuando, con migajas, Carranza y su Congreso Constituyente, promulgaron la “Constitución de 1917”; en la que se dan avances importantes en materia laboral y agraria, pero que en realidad no cambió la situación de millones de campesinos.

‘El Machete’, en este número, recuerda sus inicios, de manos de Artistas Revolucionarios, como Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, Xavier Guerrero y José Clemente Orozco, a través del Sindicato de Obreros Técnicos, Pintores y Escultores de México, en el año de 1924, como medio de información y formación de la clase obrera y campesina de México. Todos ellos se dieron a la tarea de crear la iconografía de la Revolución, en la que se traza una visión socialista del México que debía ser, en el que el campesino y el obrero ocupaban su lugar en el proceso histórico: la lucha de clases.

Sin lugar a dudas, la Revolución es más que un mural de Siqueiros o de Rivera, es la reivindicación de las demandas más básicas, más simples de millones y millones de seres humanos que con su trabajo explotado, sobreviven con un mísero plato de frijoles al día y unas pocas tortillas para matar el hambre. Hoy, como hace 100 años y como desde hace más de 500 en nuestro continente, la lucha es contra el sistema de explotación que en su momento favoreció el desarrollo de Europa, a costa de la sangre indígena y africana; la lucha es contra el imperialismo, ayer el Español, hoy el de los ‘gringos’; la lucha es por la vida, por la libertad, por la justicia y la autonomía.

 

 

   

 

   
 

Periódico El Machete 2010.

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