Anteriores

 

Portada

 

Número 203

202

 

 
   
 
Cónocenos:
Historia
 
Hoy en APIA
Titulos de ApiaVirtual  
 
Vínculos:

 
 

El Machete No. 206. Agosto 2010

         
 

Portada206

Editorial
¡Vivan las Luchas Sociales Mexicanas!

Portada
Calderón en picada.

Financiamiento o autogestión en la OPC-Cleta
Por Octavio Valadez

Plan, programa y consigna
Por Alberto Híjar

Organización y autonomía: ideales de Emiliano Zapata
Por La Bizarra Flor

Campaña nacional e internacional ‘¿Y qué vamos a festejar?’

La acción popular en internet
Por Melchor López

“No nos van a doblar”: trabajador del SME
Por Arturo Hernández

Encuentro internacional de pedagogías de la liberación

La educación como herramienta de dominación
Por el Proyecto de Psicología de la ECP



 

 
 
     
 
Inicia Campaña
 
     
   

En la OPC-CLETA “estamos list@s” para contribuir a dar una respuesta a la campaña de mediatización y engaño que con motivo del llamado “Bicentenario” ha maquinado la burguesía.
Para ello, el día de hoy, 1º de agosto, arrancamos la


Leer más..

 

     
     
 

Breves de este número”

 
 
 

Editorial:

"En la OPC-CLETA “estamos list@s” para contribuir a dar una respuesta a la campaña de mediatización y engaño que con motivo del llamado “Bicentenario” ha maquinado la burguesía.
Para ello, el día de hoy, 1º de agosto, arrancamos la
“Precampaña Nacional e internacional ¿Qué Vamos Festejar?”
…en la que llamamos a todas las organizaciones y personas honestas y consecuentes, a organizar actividades de todo tipo, para dejar claro que ante la realidad de miseria y explotación neoliberal (capitalista) ¡no hay nada que festejar!: que los trabajadores vamos a conmemorar, con un sentido realmente revolucionario, las gestas de nuestros pueblos y nuestros héroes y heroínas.

 

Portada:

Desde su entrada fatídica a la toma de protesta, Calderón se ha convertido en uno de los presidentes más representativos de la crisis política que vive nuestro país.

Haciendo honor a la mentira electorera de todos los partidos políticos mexicanos, Calderón hizo de los lemas y propuestas de campaña su itinerario de fracasos: del presidente que no subiría más impuestos, se convirtió en el presidente que propuso el impuesto al consumo, el aumento sobre el ISR, entre otros; del presidente del empleo, se convirtió en el presidente de un país que ha registrado un aumento sustancial del desempleo en 50%, desde fines del 2007 a mayo del 2010, que se encuentra incluso por arriba del promedio que han experimentado los países de la OCDE en el mismo lapso (de 48.3 por ciento). Del presidente que impulsaría una educación de calidad, se convirtió en el subordinado de la peor enemiga de la educación mexicana: Elba Esther Gordillo, manteniendo la misma política educativa fracasada...

 

 

Leer más..

 
     
       
 
       
       
       
   
                 
         
       
 

Campaña Nacional e Internacional: ¿qué vamos a celebrar?!

 
       
 

Campaña nacional e internacional ‘¿Y qué vamos a festejar?’


En la OPC-CLETA “estamos list@s” para contribuir a dar una respuesta a la campaña de mediatización y engaño que con motivo del llamado “Bicentenario” ha maquinado la burguesía.
Para ello, el día de hoy, 1º de agosto, arrancamos la


“Precampaña Nacional e internacional ¿Qué Vamos Festejar?”

…en la que llamamos a todas las organizaciones y personas honestas y consecuentes, a organizar actividades de todo tipo, para dejar claro que ante la realidad de miseria y explotación neoliberal (capitalista) ¡no hay nada que festejar!: que los trabajadores vamos a conmemorar, con un sentido realmente revolucionario, las gestas de nuestros pueblos y nuestros héroes y heroínas.
Las actividades pueden ser culturales, artísticas, políticas y de todo tipo, con la única condición de que sirvan para que l@s trabajadoras(es) reflexionemos sobre la pregunta ¿Qué vamos a festejar? y demos un pasito más en la organización proletaria y popular nacional e internacional
Esta tarea tendrá dos partes: la precampaña, que comprenderá del 1º de agosto al 14 de septiembre y que tiene la intención de “hacer crecer la bolita” mediante actividades “dislocadas” (como las llaman los zapatistas), en las que se iniciará la discusión y organización de la campaña, que será del 15 de septiembre al 20 de noviembre.

Y la campaña en la que se incluirán todas las actividades que se inscriban hasta el 10 de septiembre, trabajando nacional e internacionalmente para su difusión y apoyo. Para ello utilizaremos todas las formas de propaganda posibles, incluyendo una página electrónica hecha con ese fin.
Para inscribir una actividad, ya sea de la campaña o de la precampaña, basta con que la reportes al los correos electrónicos opc@cleta.org y artecleta@cleta.org.

¡Independencia, Revolución y Verdadera Liberación… son Tareas Pendientes!
Organización Político Cultural CLETA (OPC-Cleta)

 

 
       
 
   
                 
       
       
 

Portada: Calderón en picada

 
       
 


Por la Escuela de Cultura Popular
-Festejos del bicentenario su estrategia para reivindicarse.
-El movimiento social expectante.


Desde su entrada fatídica a la toma de protesta, Calderón se ha convertido en uno de los presidentes más representativos de la crisis política que vive nuestro país.
Haciendo honor a la mentira electorera de todos los partidos políticos mexicanos, Calderón hizo de los lemas y propuestas de campaña su itinerario de fracasos: del presidente que no subiría más impuestos, se convirtió en el presidente que propuso el impuesto al consumo, el aumento sobre el ISR, entre otros; del presidente del empleo, se convirtió en el presidente de un país que ha registrado un aumento sustancial del desempleo en 50%, desde fines del 2007 a mayo del 2010, que se encuentra incluso por arriba del promedio que han experimentado los países de la OCDE en el mismo lapso (de 48.3 por ciento). Del presidente que impulsaría una educación de calidad, se convirtió en el subordinado de la peor enemiga de la educación mexicana: Elba Esther Gordillo, manteniendo la misma política educativa fracasada.
Respetar el estado de derecho, cero corrupción, manos limpias, no subir gasolina, transparencia en el gobierno, son parte de la larga  lista de promesas incumplidas. Sin embargo, la más impactante en la población (no necesariamente la más importante) es aquella concerniente a la seguridad, en tanto que la guerra contra el narcotráfico, por él enarbolada, sólo ha generado miles de muertos, huérfanos y violencia que escala hacia el terrorismo, sin que la estructura de consumo, lavado de dinero e infiltración en el Estado se haya detenido.
Con las reservas que merecen todas las encuestas, en junio pasado, el diario el Universal publicó los resultados de una, donde se muestra la caída de su imagen nacional: 68.6% de los entrevistados consideraron que “las cosas en el país han empeorado en el último año”; 45.6% considera que el país “va por muy mal camino”; 61.3% manifestó que no confía en la capacidad del Presidente para sacar adelante a México.
El problema de inseguridad en el país encabeza la lista de preocupaciones de los encuestados. Mientras que 21.5% de los entrevistados manifestó que el principal desafío del gobierno de Calderón es garantizar el empleo. Tres de cada 10 opinaron que el próximo año será “mucho peor” que el actual.
Aunado a una opinión mediática de rechazo, existe un creciente descontento por un amplio sector social que no sólo se ve afectado por las políticas neoliberales, sino que ha sido víctima directa de las injusticias y la impunidad política. Son los casos de los padres de las decenas de niños asesinados en Sonora; los más de 40 mil trabajadores despedidos por la extinción de Luz y Fuerza; los golpes crecientes a los derechos laborales y pensiones; las familias que sufren las condiciones de violencia, y los asesinatos de tanta gente inocente sin poder exigir justicia; así como la creciente lista de poblaciones arrasadas por una combinación atroz entre, desastres naturales y gobiernos locales corruptos e ineficaces. Para ellos, el régimen no sólo representa un fracaso económico, sino una clase corrupta enemiga de los intereses del pueblo al que dicen representar.
El resultado es pues no sólo una desaprobación generalizada, sino un amplio coraje acumulado en todos los rincones de nuestro país, muchos de los cuales comienzan a estallar y manifestarse como repudios organizados y luchas por derechos y reivindicaciones negadas.
Encrucijadas bicentenarias.
La caída de Calderón está alcanzando niveles que comienzan a preocupar a los grandes poderes fácticos de este país. Mientras que muchos grupos de poder que apoyaron al PAN huyen en desbandada hacia las filas del PRI, los que aún apoyan al régimen buscan desesperadamente cambiar la caída en la que se encuentra su legitimidad. Lo que está en juego para ellos, es la permanencia de grupos de ultraderecha en el poder. Desde esta perspectiva, hay que analizar los constantes movimientos en las Secretarías de Gobernación, Energía, Economía, etc.
En las últimas semanas, el régimen calderonista, pareció urgido por quitar de la opinión pública nacional y mundial, dos de los símbolos contradictorios de su política neoliberal y autoritaria: la lucha por la libertad de los presos políticos de Atenco, y la huelga de hambre de los compañeros en resistencia del SME. Aunque el papel de la lucha de las organizaciones sociales resultó un factor relevante para el cauce de estas problemáticas, es claro que, al régimen calderonista le urgía cubrir estos problemas de impacto en la opinión internacional, para poder encabezar con terreno despejado, la campaña de celebraciones por el Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución.
Es así que, los intentos fallidos del régimen por reivindicarse en la euforia mundialista, dan paso ahora a la estrategia político-cultural del bicentenario, para  generar un ambiente de fiesta nacional, donde se pueda embriagar al pueblo con fuegos artificiales, historietas históricas y euforias tv-dirigidas. Dicha estrategia conviene no sólo al individuo Calderón, sino a la clase política y las instituciones estatales, quienes ven necesario apagar el fuego de posibles estallidos sociales, y de panoramas electorales adversos para la hegemonía PRI-PAN-PRD actual.
Por supuesto, los grupos de poder económico, encabezados por Slim y los dueños de las televisoras, ya han movido sus piezas políticas desde antes de que Calderón cayera en picada. Peña Nieto se perfila como el candidato, no sólo del priismo retrógrado, sino de los grupos de poder, que necesitan un nuevo símbolo para encausar la necesidad de una renovación nacional. Paralelamente, la llamada Iniciativa México se ha convertido en la campaña mediática de la hipocresía nacional, donde se llama al pueblo a resucitar la imagen maquillada y burguesa de un país saqueado y arruinado por actores políticos vigentes e impunes.
Dado que las políticas neoliberales y la dinámica corrupta de las instituciones estatales permanecerán, Calderón caerá más y más frente a las contradicciones que su presidencia representa. Pese a esto, la izquierda independiente no parece tener una propuesta clara para enfrentar esta guerra cultural contra el bicentenario. Si bien, la dinámica de las clases políticas no deben marcar los ritmos de la organización popular, es claro que la historia y la memoria de nuestro país, exige luchar contra la interpretación falsa y caricaturizada de nuestra historia; donde, por ejemplo, Carranza es el gran héroe de la Revolución; Zapata y Villa unos meros revoltosos, y el PRI, el PAN y el PRD los artífices de la vida democrática e institucional de México.
Miles de personas permanecen expectantes de lo que las organizaciones grandes y pequeñas impulsen para frenar este bacanal bicentenario y canalizar el descontento hacia una conciencia de transformación.
La exigencia de contrapropuestas y alternativas, crece de manera proporcional al avance de políticas neoliberales y de la venta cínica de los recursos de nuestro país (como la fibra óptica y el espectro radiofónico prácticamente regalados a los grandes monopolios de Televisa, Telmex, etcétera).
Que Calderón esté en picada, no significa que caiga al barranco de los presidentes derrocados por el pueblo, o por un movimiento político de transformación y liberación nacional. En meses pasados, afirmamos que el Capitalismo no caerá por sí mismo, hoy debemos decir lo mismo para Calderón y para el régimen deslegitimado e impune que representa.